Ya es hora de postear algo del Flaco Spinetta, quien, como se darán cuenta por el título del blog, es uno de mis héroes musicales. Lo vengo escuchando, en disco y en vivo, hace ya 25 años. El último recital masivo que vi fue el que dio en Vélez el año pasado, que grosso, 5 horas y media, decenas de canciones, todos sus grupos, fuimos con amigos e hijos, emocionante, sin palabras, el que no fue se lo perdió. Primero pensé en postear algunos temas que por ahí no son los más conocidos pero que me gustan particularmente. Sin embargo, finalmente decidí armar una seguidilla de 25 temas (sí, que vamos a hacer, empecé con 15, luego pasé a 20, estoy en 25 y me quedaron un montón de canciones afuera, en fin!), obvios y no tanto, correspondientes al perìodo 1969-1976, que abarca los dos discos de Almendra, los 2 de Pescado Rabioso, los 3 de Invisible y 2 solistas (Spinettalandia y suy amigos, grabado por presión contractual de la discográfica en 1971, y Artaud, que si mal no recuerdo fue votado como mejor disco de la historia del rock argentino en una encuesta de no hace mucho tiempo). No hay muchas recopilaciones del Flaco, alguna que circula es malìsima en cuanto a la data y la presentación, otra que supervisó él sólo abarca períodos más recientes, así que pensé que no estaría mal hacer una propia, representativa de lo que a mi juicio es lo mejor de esa primera etapa, la más creativa, según creo, del Flaco (luego postearé algo similar para el período del 76 para acá, donde también hay temazos sin dudas).
Del primero de Almendra van Muchacha (sí, pensé en no ponerlo, pero al final si uno hace una recopilación de Luis Alberto y no está esa canción, de qué hablamos?), Ana no duerme y Plegaria (pero en versión en vivo, del disco Exactas, grabado en 1990. Del segundo de Almendra, Rutas argentinas y Para ir, que según se dice es uno de los temas preferidos del Flaco. Del desparejo Spinettalandia y sus amigos, un tema de Pappo (que toca en el disco, junto con Pomo y Miguel Abuelo), Castillo de piedra, y otro muy lindo llamado La búsqueda de la estrella. Luego pasamos a Pescado, tenemos Blues de Cris y Algo flota en la laguna de Desatormentándonos, y dos temas que aparecen como bonus track en el CD pero que fueron originalmente simples, Post-Cruficixión (riff de guitarra tremendo, de lo mejor del rock local y planetario!) y Despiertate Nena (canta David Lebon) -a propósito, creo que estos dos temas salen en la peli pionera del rock argentino Rock hasta que se ponga el sol, el Flaco entra a tocar con una sirena en la espalda, la locura al palo-. Luego del doble Pescado II, incluí Como el viento voy a ver (que a mí siempre me hace acordar a Since I've been loving you, de Led Zep) y Credulidad, hermoso tema. Luego cuatro temas de Artaud (y sí, si es el mejor disco del rock local, vale poner la mitad del disco): Bajan (qué puedo decir de este tema?), Las habladurías del mundo (me encanta esta canción), Todas las hojas son del viento y Cementerio Club. Del primero de Invisible, Jugo de Lúcuma (tema de rítmica compleja, para escuchar con atención) y Suspensión. También una canción que aparece como bonus track en el CD y que fue un simple, "Lo que nos ocupa es esa abuela, la conciencia que regula el mundo", lo tocaron en Vélez y creo que fue el punto más alto de la noche, un temazo, con mucha energía rocker y un riff punzante (y eran tres tipos nomás, el primer power trio local!). De Durazno Sangrando, obvio el tema del mismo nombre (en versión en vivo del disco Unplugged, con el Mono Fontana en teclados, capo) y Dios de la Adolescencia. Y para cerrar, tres temas de El jardín de los presentes, disco donde el Flaco empieza a coquetear con el jazz rock, veta que seguiría luego con la Jade: Los libros de la buena memoria (una de las mejores canciones escritas alguna vez en Argentina, en Londres o en Babilonia y de las primeras incursiones del bandoneón en el rock, cortesía de Rodolfo Mederos), Que ves el cielo (muy linda canción, en versión en vivo del mencionado Exactas) y Perdonado-Niño Condenado (gran performance del Flaco en voz en un tema que alterna pasajes tranquilos con climax sonoros que te invitan a poner el volumen al mango). No voy a agregar mucho más, si son fans del Flaco seguramente se quejarán por ausencias (Starosta, La serpiente viaja por la sal, Poseído del alba, en fin, ya sé, muchas), si no lo son, bajénse esta música y verán toda la gran música que este buen hombre produjo en apenas 8 años, Flaco sos Dios!
Luis Alberto Spinetta 1969-1976
1. Ana no duerme
2. Plegaria para un niño dormido
3. Rutas argentinas
4. Para ir
5. Muchacha (ojos de papel)
6. Castillo de piedra
7. La búsqueda de la estrella
8. Blues de Cris
9. Credulidad
10. Como el viento voy a ver
11. Post crucifixión
12. Despierta nena
13. Algo flota en la laguna
14. Las habladurías del mundo
15. Cementerio club
16. Todas las hojas son del viento
17. Bajan
18. Que ves el cielo
19. Lo que nos ocupa es esa abuela, la conciencia que regula el mundo
20. Perdonado-Niño condenado
21. Los libros de la buena memoria
22. Dios de la Adolescencia
23. Suspensión
24. Jugo de lúcuma
25. Durazno sangrando
http://www.mediafire.com/?axyxv1m3mxa91gz
Desde el corazón de las tinieblas africanas, un viajero escondido, cuya única conexión con el mundo son su computadora y la web, mantiene un blog para compartir y hablar sobre música popular en sus diversas expresiones. Si querés saber cómo llegó a Africa y por qué no puede volver, mirá la primera entrada del blog, 28 de agosto de 2010. En "sobre la música y la historia" encontrás el índice de ambas
sábado, 9 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
Una cantante
Brasileña (carioca), linda, sensual, con hermosa voz, muy expresiva y particular, culta, que compone bellas canciones, la mujer perfecta? No sé, quizás tiene mal carácter, o algún otro defecto, pero en todo caso su música me gusta, las melodías son lánguidas y elegantes, rebosan sensibilidad, la música incluye toques vanguardistas pero se mantiene en la tradición popular, para hacerla se rodea de buenos ejecutantes y arregladores, en fin, si la escuchás no te va a revolucionar la vida, pero seguramente no te vas a arrepentir, ideal para estar mirando la ventana sin hacer ni pensar en nada ...
El disco que posteo es Infinito Particular, que salió editado en 2006. Además de cantar, Marisa toca guitarra, ukelele, viola, xilofón y otras cosas, y la formación incluye la típica base de una banda pop más algunos vientos y cuerdas (el cello lo ejecuta el ubicuo Jacques Morelenbaum, quien es arreglador de varios discos de Caetano Veloso, así como de otros de Jobim, David Byrne, Cesaria Evora, etc.). Sin embargo, aquí Morelenbaum no es el arreglador; ese rol lo cumple un trío, que incluye al conocido músico brasileño Eumir Deodato y a Philip Glass, compositor minimalista cuya música, debo confesar, primero me fascinó pero luego terminó por parecerme demasiado ... minimalista (por no decir repetitiva, pero en fin, espero no ofender a nadie con este comentario). Las composiciones son todas de MM en colaboración con diversos colegas, varias de ellas con Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown, con quienes grabó tiempo atrás el exitosísimo Tribalistas (lo escuchaste? vale la pena). No hay canciones flojas, pero mis preferidas son Pernambucolismo (hipnótica!), Ate parece, Aconteceu, Aquela y la que da título al disco. Si no lo conocen todavía, les recomiendo que en algún momento del fin de semana se zambullan en este océano de placer que es Infinito Particular.
Infinito Particular (Marisa Monte)
http://www.mediafire.com/?jce16ng91otac9r
El disco que posteo es Infinito Particular, que salió editado en 2006. Además de cantar, Marisa toca guitarra, ukelele, viola, xilofón y otras cosas, y la formación incluye la típica base de una banda pop más algunos vientos y cuerdas (el cello lo ejecuta el ubicuo Jacques Morelenbaum, quien es arreglador de varios discos de Caetano Veloso, así como de otros de Jobim, David Byrne, Cesaria Evora, etc.). Sin embargo, aquí Morelenbaum no es el arreglador; ese rol lo cumple un trío, que incluye al conocido músico brasileño Eumir Deodato y a Philip Glass, compositor minimalista cuya música, debo confesar, primero me fascinó pero luego terminó por parecerme demasiado ... minimalista (por no decir repetitiva, pero en fin, espero no ofender a nadie con este comentario). Las composiciones son todas de MM en colaboración con diversos colegas, varias de ellas con Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown, con quienes grabó tiempo atrás el exitosísimo Tribalistas (lo escuchaste? vale la pena). No hay canciones flojas, pero mis preferidas son Pernambucolismo (hipnótica!), Ate parece, Aconteceu, Aquela y la que da título al disco. Si no lo conocen todavía, les recomiendo que en algún momento del fin de semana se zambullan en este océano de placer que es Infinito Particular.
Infinito Particular (Marisa Monte)
- Infinito Particular
- Vilarejo
- Pra Ser Sincero
- Levante
- Aquela
- A Primeira Pedra
- O Rio
- Gerânio
- Quem foi
- Pernambucolismo
- Aconteceu
- Até Parece
- Pelo Tempo que Durar
http://www.mediafire.com/?jce16ng91otac9r
lunes, 4 de octubre de 2010
Boleros al atardecer
Ustedes pensarán que viviendo acá solo en Africa si se me da por el bolero es porque ocurre algo raro, no es música para la soledad, salvo que uno esté en el negocio del suicidio. Y si, ocurre algo raro, una historia rara, o más bien inesperada, que me contó el jefe de los guerrilleros africanos que hoy me vinieron a buscar (ver http://vinilorabioso.blogspot.com/2010/10/de-lo-que-encontre-cuando-fui-visitar.html), pero esa historia se las voy a contar después.
Sepan por ahora que escuchar al jefe africano me generó un soplo de romanticismo, y acá estoy, con una selección de boleros, tocados por músicos de jazz. Si bien el jazz le ha entrado a casi todas las músicas del mundo, en el caso de América Latina hay mucho más bossa nova que bolero en cuanto a versiones. Sin embargo, Duke Ellington y otros líderes de big bands en los '40 ya hacían algunos boleritos, y de hecho compositores de bolero en Cuba y otros lados también eran amantes del jazz (y lo tocaban muy bien). Acá les posteo trece temas. Yendo por músicos, tenemos cuatro pistas del gran pianista catalán Teté Montoliu, quien falleció hace unos años. Teté era ciego (como nuestro Horacio Larumbe), lo cual por cierto no le impedía tocar de la puta madre. Varias veces se la agarró con el bolero, acá posteo 3 selecciones de un disco que salió por Melopea en Argentina, llamado Boleros Clásicos (Por el amor de una mujer y dos medley, Perfidia-No me platiques más y Besame Mucho, y Frenesi-Contigo en la distancia y María Elena). Otro corte de Tete es su versión de Quizás, quizás, quizás, sacada de otro disco de boleros en formato medley que al menos yo nunca vi editado por aquí. Luego tres versiones extraídas de Nocturne, el ultraromántico disco del notable bajista Charlie Haden dedicado a la música cubana: Noche de Ronda (guitarra acústica cortesía de un pibe que promete, Pat Metheny), El Ciego y otro medley, Contigo en la distancia/Nosotros (saxo a cargo de otro desconocido, Joe Lovano); el piano en todos los tracks lo pone el músico cubano Gonzalo Rubacalba, que hace ostentación de buen gusto en todos los temas (si podés escucha todo el disco,whisky en mano a las 3 de la mañana es ideal). El tandem Haden Rubacalba sacó otro disco con canciones de nuestro continente, esta vez dedicado a México; segundas partes son buenas pero no tanto, van dos temas: Esta tarde vi llover, sí señor de Armando Manzanero, y Solamente una vez. Luego tenemos Besame mucho por Michael Camilo y Tomatito, piano jazzero y guitarra flamenca, del muy buen disco Spain. Brad Mehldau se anima con Tres Palabras, uno de los boleros más versionados por el jazz, y le sale muy bien (del disco Anything Goes, se lo escuché cuando vino a Buenos Aires en piano solo, acá va en trio). Dave Brubeck hace una versión de Perfidia en trio (aparece en una recopilación llamada 24 Classical Original Recordings). Y finalmente el pianista Steve Kuhn (ya grande, luego de hacer música avant garde en la primera parte de su carrera, finalmente en los últimos años decidió ganar un poco de dinero haciendo algo un poco más comercial ja!) también en trío hace otra versión de Tres Palabras, más enjundiosa que la de Mehldau. Bajen la música y si pueden escuchenla en (buena) compañia!
Boleros al atardecer
1- Noche de ronda (Charlie Haden)
2. Frenesi/Contigo en la distancia/Maria Elena (Tete Montoliu)
3. Solamente una vez (Charlie Haden)
4. Quizás, quizás, quizás (Teté Montoliu)
5. Besame mucho (Michael Camilo & Tomatito)
6. Perfidia (Dave Brubeck Trio)
7. El Ciego (Charlie Haden)
8. Tres Palabras (Steve Kuhn)
9. Contigo en la distancia/Nosotros (Charlie Haden)
10. Esta tarde vi llover (Charlie Haden)
11. Por el amor de una mujer (Teté Montoliu)
12. Perfidia/No me platiques mas/ Besame mucho (Tete Montoliu)
13. Tres Palabras (Brad Mehldau)
http://www.megaupload.com/?d=3D9W1GBY
Sepan por ahora que escuchar al jefe africano me generó un soplo de romanticismo, y acá estoy, con una selección de boleros, tocados por músicos de jazz. Si bien el jazz le ha entrado a casi todas las músicas del mundo, en el caso de América Latina hay mucho más bossa nova que bolero en cuanto a versiones. Sin embargo, Duke Ellington y otros líderes de big bands en los '40 ya hacían algunos boleritos, y de hecho compositores de bolero en Cuba y otros lados también eran amantes del jazz (y lo tocaban muy bien). Acá les posteo trece temas. Yendo por músicos, tenemos cuatro pistas del gran pianista catalán Teté Montoliu, quien falleció hace unos años. Teté era ciego (como nuestro Horacio Larumbe), lo cual por cierto no le impedía tocar de la puta madre. Varias veces se la agarró con el bolero, acá posteo 3 selecciones de un disco que salió por Melopea en Argentina, llamado Boleros Clásicos (Por el amor de una mujer y dos medley, Perfidia-No me platiques más y Besame Mucho, y Frenesi-Contigo en la distancia y María Elena). Otro corte de Tete es su versión de Quizás, quizás, quizás, sacada de otro disco de boleros en formato medley que al menos yo nunca vi editado por aquí. Luego tres versiones extraídas de Nocturne, el ultraromántico disco del notable bajista Charlie Haden dedicado a la música cubana: Noche de Ronda (guitarra acústica cortesía de un pibe que promete, Pat Metheny), El Ciego y otro medley, Contigo en la distancia/Nosotros (saxo a cargo de otro desconocido, Joe Lovano); el piano en todos los tracks lo pone el músico cubano Gonzalo Rubacalba, que hace ostentación de buen gusto en todos los temas (si podés escucha todo el disco,whisky en mano a las 3 de la mañana es ideal). El tandem Haden Rubacalba sacó otro disco con canciones de nuestro continente, esta vez dedicado a México; segundas partes son buenas pero no tanto, van dos temas: Esta tarde vi llover, sí señor de Armando Manzanero, y Solamente una vez. Luego tenemos Besame mucho por Michael Camilo y Tomatito, piano jazzero y guitarra flamenca, del muy buen disco Spain. Brad Mehldau se anima con Tres Palabras, uno de los boleros más versionados por el jazz, y le sale muy bien (del disco Anything Goes, se lo escuché cuando vino a Buenos Aires en piano solo, acá va en trio). Dave Brubeck hace una versión de Perfidia en trio (aparece en una recopilación llamada 24 Classical Original Recordings). Y finalmente el pianista Steve Kuhn (ya grande, luego de hacer música avant garde en la primera parte de su carrera, finalmente en los últimos años decidió ganar un poco de dinero haciendo algo un poco más comercial ja!) también en trío hace otra versión de Tres Palabras, más enjundiosa que la de Mehldau. Bajen la música y si pueden escuchenla en (buena) compañia!
Boleros al atardecer
1- Noche de ronda (Charlie Haden)
2. Frenesi/Contigo en la distancia/Maria Elena (Tete Montoliu)
3. Solamente una vez (Charlie Haden)
4. Quizás, quizás, quizás (Teté Montoliu)
5. Besame mucho (Michael Camilo & Tomatito)
6. Perfidia (Dave Brubeck Trio)
7. El Ciego (Charlie Haden)
8. Tres Palabras (Steve Kuhn)
9. Contigo en la distancia/Nosotros (Charlie Haden)
10. Esta tarde vi llover (Charlie Haden)
11. Por el amor de una mujer (Teté Montoliu)
12. Perfidia/No me platiques mas/ Besame mucho (Tete Montoliu)
13. Tres Palabras (Brad Mehldau)
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domingo, 3 de octubre de 2010
Uno por dos (historias del Sr Fripp)
Había una vez un guitarrista inglés llamado Robert Fripp que en 1969 fundó el que, en mi modestísima opinión, sigue siendo el grupo de rock que llevó esta música más lejos en términos de complejidad sin perder nunca el espíritu rocker, esto es, sin querer parecer música sinfónica ni "de calidad". King Crimson tuvo varias encarnaciones, y sigue dando vueltas todavía, aunque lejos de sus mejores momentos. Ya me ocuparé de este grupo, pero si no lo conocés, te recomiendo un disco de su primer época, In the court of the crimson king, uno de su segunda época, Red (si me apurás, uno de los tres mejores discos de rock de la historia) y uno de los '80, Discipline, pasá y tomá nota de la música que hacían, y escuchás los solos de Fripp, tan personales, tan eléctricos, como cuchillazos sónicos.
Pero ahora quiero postear un disco solista del Sr Fripp, el primero, llamado Exposure (antes grabó un par de discos bien raros con el extraterrestre Brian Eno, pero Exposure fue el primero en salir sólo con su nombre). El disco fue grabado en 1979, Fripp, obvio, escribió toda la música y su novia de aquel momento, Joanna Walton, casi todas las letras. Entre los músicos que aparecen hay algunos novatos: cantan Peter Gabriel (con una versión increíble de Here comes the flood, que podría valer todo el disco), Peter Hammil y Daryll Hall, además de Terre Roche (del grupo "casualmente" llamado The Roches), en teclados está, entre otra gente, Brian Eno, el bajo lo toca Tony Levin y en la bateria alternan Jerry Marotta, Phils Collins y Narada Michael Walden (batero que tocó en la Mahavishnu, con Jeff Beck, Weather Report ... pero también sesionó con Whitney Houston, en fin, de algo hay que vivir ...). El disco tuvo problemas contractuales, porque la compañía que en ese momento contrataba a Daryll Hall (sí, el de Hall and Oates, el mismo), quería, dado que Hall cantaba en varias canciones, que el disco saliera a nombre de Fripp y Hall (aunque al mismo tiempo temía que siendo Exposure un disco tan poco convencional, la carrera comercial de Hall se hundiera, cuando la gente escuchara las extrañas canciones que cantaba acá). Entonces Fripp decidió reemplazar a Hall en casi todas las tomas, y sacar el disco únicamente a su nombre.
El disco original tiene 17 pistas conteniendo material del más variado. Empieza con una llamada telefónica (mi mamá, la primera vez que puse el vinilo en mi casa, hace 30 años, salíó corriendo a atender el teléfono, no es chiste) y sigue con músicas diversas (desde baladas retranquis como Mary, hasta instrumentales crimsonianos como Breathless). En el medio, el disco está impregnado de un espíritu punk (ya aparece de movida con "You burn me up I'm a cigarette"), que se nota más claramente en NY3, tema que adelanta a su tiempo, y que incluye una grabación ilegal que hizo Fripp de sus vecinos discutiendo (dos padres y una hija con problemitas, la mami le dice "You're a cocaine sniffer" o "You're carrying a baby. You don't know whether it's a nigger, a spic or a white baby. You've got to go for an abortion, baby", la nena le pide "don`t call me a slut").Un tema que me gusta mucho es "I May Not Have Had Enough of Me But I've Had Enough of You", que empieza con un contrapunto vocal furioso entre Hammil y Terre Roche y de repente surge un interludio etéreo donde la mina canta el título de la canción como si te estuviera diciendo, "te quiero mucho", genial. Disengage es otra joyita, con Hammill entregando todo con la voz y Fripp haciendo chirriar la guitarra. Idem, temazo, Exposure, climático y con la voz desgarrada y sensual de la Roche. Pero también hay unas pistas llamadas "water music" con sonidos de frippertronics, una tecnología inventada por Fripp y Eno en la cual fragmentos tocados por la guitarra se encadenan a través de sucesivos loops, formando capas de sonidos y armando climas innovadores y cautivantes. Y todavía no termina la cosa. La escuchamos en alguna toma a la mamá de Fripp charlando sobre su hijo cuando empezaba a ir al baño. Y el disco incluye unos breves relatos de JG Bennett, matemático inglés seguidor del místico ruso Gurdjieff, pronosticando la venida de una nueva era del hielo y otros apocalipsis inquietantes. Pero no te asustes, dentro de toda esta locura, hay música, música muy buena, escuchala y pensá que fue grabada en 1979, hace más de 30 años, después prendé la radio y recorré todo el dial, o bajá cosas de Internet que te parezcan novedosas, y después avisame por favor si hoy hay muchas grabaciones más audaces musicalmente que esto que te propongo escuchar hoy.
Lo que posteo son dos CDs, que vienen íncluidos en la última edición de este disco, el primero con la grabación de 1979 y el segundo con una nueva edición hecha en 1985, donde aparece Hall cantando las pistas en las que luego fue suplantado y algunas tomas alternativas.
Ultimo comentario: tal como me hizo recordar hace poco un amigo, el vinilo que salió en 1979 tenía, en la parte central, aquella en la que no hay música grabada y la púa se desliza hacia el centro, una leyenda impresa con letra a mano que decía "1981 is the year of the Fripp". Ese fue el año en el que volvió King Crimson, este insano ya tenía todo planeado ja!
Exposure (Robert Fripp) -1979-
1. Preface
2. You Burn Me Up I'm a Cigarette
3. Breathless
4. Disengage
5. North Star
6. Chicago
7. Ny3
8. Mary
9. Exposure
10. Haaden Two
11. Urban Landscape
12. I May Not Have Had Enough of Me But I've Had Enough of You
13. First Inaugural Address to I.A.C.E. Sherborne House
14. Water Music
15. Here Comes the Flood
16. Water Music II
17. Postscript
Pero ahora quiero postear un disco solista del Sr Fripp, el primero, llamado Exposure (antes grabó un par de discos bien raros con el extraterrestre Brian Eno, pero Exposure fue el primero en salir sólo con su nombre). El disco fue grabado en 1979, Fripp, obvio, escribió toda la música y su novia de aquel momento, Joanna Walton, casi todas las letras. Entre los músicos que aparecen hay algunos novatos: cantan Peter Gabriel (con una versión increíble de Here comes the flood, que podría valer todo el disco), Peter Hammil y Daryll Hall, además de Terre Roche (del grupo "casualmente" llamado The Roches), en teclados está, entre otra gente, Brian Eno, el bajo lo toca Tony Levin y en la bateria alternan Jerry Marotta, Phils Collins y Narada Michael Walden (batero que tocó en la Mahavishnu, con Jeff Beck, Weather Report ... pero también sesionó con Whitney Houston, en fin, de algo hay que vivir ...). El disco tuvo problemas contractuales, porque la compañía que en ese momento contrataba a Daryll Hall (sí, el de Hall and Oates, el mismo), quería, dado que Hall cantaba en varias canciones, que el disco saliera a nombre de Fripp y Hall (aunque al mismo tiempo temía que siendo Exposure un disco tan poco convencional, la carrera comercial de Hall se hundiera, cuando la gente escuchara las extrañas canciones que cantaba acá). Entonces Fripp decidió reemplazar a Hall en casi todas las tomas, y sacar el disco únicamente a su nombre.
El disco original tiene 17 pistas conteniendo material del más variado. Empieza con una llamada telefónica (mi mamá, la primera vez que puse el vinilo en mi casa, hace 30 años, salíó corriendo a atender el teléfono, no es chiste) y sigue con músicas diversas (desde baladas retranquis como Mary, hasta instrumentales crimsonianos como Breathless). En el medio, el disco está impregnado de un espíritu punk (ya aparece de movida con "You burn me up I'm a cigarette"), que se nota más claramente en NY3, tema que adelanta a su tiempo, y que incluye una grabación ilegal que hizo Fripp de sus vecinos discutiendo (dos padres y una hija con problemitas, la mami le dice "You're a cocaine sniffer" o "You're carrying a baby. You don't know whether it's a nigger, a spic or a white baby. You've got to go for an abortion, baby", la nena le pide "don`t call me a slut").Un tema que me gusta mucho es "I May Not Have Had Enough of Me But I've Had Enough of You", que empieza con un contrapunto vocal furioso entre Hammil y Terre Roche y de repente surge un interludio etéreo donde la mina canta el título de la canción como si te estuviera diciendo, "te quiero mucho", genial. Disengage es otra joyita, con Hammill entregando todo con la voz y Fripp haciendo chirriar la guitarra. Idem, temazo, Exposure, climático y con la voz desgarrada y sensual de la Roche. Pero también hay unas pistas llamadas "water music" con sonidos de frippertronics, una tecnología inventada por Fripp y Eno en la cual fragmentos tocados por la guitarra se encadenan a través de sucesivos loops, formando capas de sonidos y armando climas innovadores y cautivantes. Y todavía no termina la cosa. La escuchamos en alguna toma a la mamá de Fripp charlando sobre su hijo cuando empezaba a ir al baño. Y el disco incluye unos breves relatos de JG Bennett, matemático inglés seguidor del místico ruso Gurdjieff, pronosticando la venida de una nueva era del hielo y otros apocalipsis inquietantes. Pero no te asustes, dentro de toda esta locura, hay música, música muy buena, escuchala y pensá que fue grabada en 1979, hace más de 30 años, después prendé la radio y recorré todo el dial, o bajá cosas de Internet que te parezcan novedosas, y después avisame por favor si hoy hay muchas grabaciones más audaces musicalmente que esto que te propongo escuchar hoy.
Lo que posteo son dos CDs, que vienen íncluidos en la última edición de este disco, el primero con la grabación de 1979 y el segundo con una nueva edición hecha en 1985, donde aparece Hall cantando las pistas en las que luego fue suplantado y algunas tomas alternativas.
Ultimo comentario: tal como me hizo recordar hace poco un amigo, el vinilo que salió en 1979 tenía, en la parte central, aquella en la que no hay música grabada y la púa se desliza hacia el centro, una leyenda impresa con letra a mano que decía "1981 is the year of the Fripp". Ese fue el año en el que volvió King Crimson, este insano ya tenía todo planeado ja!
Exposure (Robert Fripp) -1979-
1. Preface
2. You Burn Me Up I'm a Cigarette
3. Breathless
4. Disengage
5. North Star
6. Chicago
7. Ny3
8. Mary
9. Exposure
10. Haaden Two
11. Urban Landscape
12. I May Not Have Had Enough of Me But I've Had Enough of You
13. First Inaugural Address to I.A.C.E. Sherborne House
14. Water Music
15. Here Comes the Flood
16. Water Music II
17. Postscript
http://www.mediafire.com/?02uodnlb5gllsvv
Exposure (Robert Fripp) -1985-
Exposure (Robert Fripp) -1985-
- Preface
- You Burn Me Up I'm a Cigarette
- Breathless
- Disengage II
- North Star
- Chicago
- New York, New York, New York
- Mary
- Exposure
- Hååden Two
- Urban Landscape
- I May Not Have Had Enough of Me But I've Had Enough of You
- First Inaugural Address to the I.A.C.E. Sherborne House
- Water Music I
- Here Comes the Flood
- Water Music II
- Postscript
- Exposure (bonus track, toma alternativa)
- Mary (bonus track, toma alternativa)
- Disengage (bonus track, toma alternativa)
- Chicago (bonus track, toma alternativa)
- NY3 (bonus track, toma alternativa)
viernes, 1 de octubre de 2010
De lo que encontré cuando fui a visitar a los nativos del tom tom
Ya hace algunas semanas que estoy en la selva. Por ahora las cosas no me han salido mal, tengo vivienda, comida, agua (me falta el vino!!!!), música, navego por la web, mantengo contactos con algunos -muy pocos- amigos, dada la situación podría estar mucho peor. Sin embargo, no me confío. Todos los días estoy atento al cielo. Afortunadamente no he visto ningún avión o helicóptero que pareciera estar buscándome. O los traficantes de armas y sus compradores se han olvidado de mí, o bien aún no saben adonde caí -esta es la opción más probable, me temo. He creado un pequeño arsenal en la choza con las armas que transportaba en aquel avión. Y duermo con un revolver al lado de la cama, al alcance de mi mano, en caso de que la amenaza llegue por la noche (aún en el sueño estoy atento a todos los ruidos, si me encuentran no quiero que me tomen por sorpresa). Como ya saben, he estado pensando mucho en el misterio de mis vecinos con sus tambores incansables. La idea de que no fueran reales, o de que no fueran humanos, me asustaba un poco, pero más que nada me intrigaba. El hecho de que esas figuras amenazantes estuvieran persistentemente presentes y activas siempre en ese miso pedazo de la selva me sugería la posibilidad de que quizás alguien estuviera tratando de ocultar algo que estaba detrás, más allá de los supuestos nativos. Y por cierto, la existencia de una red de acceso a Internet en el corazón de Africa era otro indicio de que en la zona podía haber alguien más, alguien con un nivel de dominio tecnológico muy superior al de una tribu africana. La propia existencia de esta choza también era un enigma: ¿quién la había construido y para qué? ¿por qué estaba desierta? Más aún, en estas semanas comencé a preguntarme por qué se abatió de repente sobre nosotros una tormenta que no estaba prevista en los partes meteorológicos. Y si bien no estoy seguro ahora, dado el estado de shock en que me encontraba en esos momentos, juraría que cuando caímos y salí del avión, ya no llovía más, el sol brillaba intenso sobre la selva. No sería también la tormenta un fenómeno artificial destinado a evitar visitantes no deseados?
En fin, eran, por ahora, todas preguntas sin respuesta, pero yo tenía mucho tiempo para pensar y también para recorrer la selva en busca de elementos que me ayudaran a entender el enigma que me rodeaba. Pero había algo más que me atormentaba. Y si estaba loco? Y si la soledad y el temor habían inoculado en mí el virus del delirio, como le ocurrió a mi homónimo Kurtz que había llegado al corazón de las tinieblas mucho tiempo atrás? Y si los nativos eran reales pero ya habian dejado de tocar hace muchas semanas, y mi mente seguía reproduciendo sus sonidos incesantemente, hasta el fin de los (mis) días?
Me di cuenta de que las cosas tal vez no estaban saliendo tan bien como creía. Mis mandantes y los guerrilleros africanos no habian aparecido, aún, pero tal vez me amenazaba un enemigo más insidioso, un enemigo interno, surgido de mi propia mente ... o tal vez no, tal vez el enemigo era externo pero todavía desconocido para mí, y se ocultaba bien cerca de donde yo estaba ahora.
Hoy a la mañana decidí finalmente ir al encuentro del misterio. No tenía una estrategia pensada -casi nunca pienso estrategias, confio en la improvisacion, aunque no siempre me sale bien-, pero por las dudas fui (bien) armado. Cuando estuve cerca del lugar en donde los nativos producían su sempiterno sonido comencé a caminar más despacio, tratando de no hacer ruido, hasta que llegué finalmente a verlos, tal como lo había hecho el día que aterricé forzosamente en este lugar que se ha convertido, ¿temporariamente? en mi hogar.
Me senté en un sitio desde el cual, al menos así lo creía yo en aquel momento, podía observarlos sin ser observado. Durante varias horas no aparté los ojos de sus movimientos. Intenté fijar mentalmente determinados sonidos y acciones que parecían pautar cambios en su música y en su belicosa coreografía. Luego de un rato largo de contemplación me pareció ver que esos quiebres se repetían, siempre idénticos. En otras palabras, era como si los nativos repitieran cíclicamente ciertos gestos y movimientos; en un momento anoté mentalmente la hora exacta en la que esos gestos se producían, y esperé a volver a observarlos para tomar nota del lapso que había transcurrido. Una vez hecho esto esperé a que se repitieran otra vez ... el tiempo pasado entre una y otra observación era el mismo ... con una exactitud de milisegundos .... podían unos seres humanos comunes ser TAN precisos, TAN puntuales, cual metrónomos animados? Volví a hacer el mismo experimento, con igual resultado ... las probabilidades de que estuviera frente a un fenómeno espontáneo eran ínfimas.
Y entonces improvisé. O más bien hice algo que bien podría haber significado que ya no pudiera estar aquí escribiendo para contarles sobre mi nuevo encuentro con los nativos del tom tom. Agarré una piedra de tamaño considerable que estaba cerca de mi puesto de observación y la arrojé hacia donde estaban ellos ... y no ocurrió nada ... No sólo no se dieron por enterados, sino que la piedra literalmente pasó entre los cuerpos sin pegarle a ninguno ... Desconfiando de mis sentidos arrojé otra piedra, y otra, y otra, y otra, hasta que mis brazos se agarrotaron del esfuerzo ... y NADA alteró el rítmico movimiento de mis ahora siniestros vecinos de selva ...
Era evidente que lo que tenía frente a mis ojos era una proyección, una proyección que se repetia una y otra vez, y que alguien emitía con propósitos que yo desconocía por completo. Pero en aquel momento ni siquiera creo haber llegado concientemente a esa conclusión. Luego de que me cansé de tirar piedras que atravesaban a los nativos como si sus cuerpos fueran gaseosos, me abalancé a la carrera contra ellos, gritando con toda la fuerza de mis pulmones ... y yo tambien pasé entre sus cuerpos, la materia no me oponía resistencia, no había nada, ese espacio de selva era puro vacío, y los nativos y su música eran una ilusión que fuerzas superiores habían creado para disuadir a los visitantes de ir más allá de ese lugar.
Cuando llegué a la última línea de las imágenes que me habían parecido antes tan reales descubrí que un camino se abría paso entre la densa selva. No pensé que seguir ese camino podía ser peligroso. Y obviamente podía serlo ya que quien se toma el trabajo de crear proyecciones espectrales en aquel lugar perdido del mundo, seguramente oculta un secreto muy importante. Pero estaba poseido por la fiebre que se apodera de aquel que se enfrenta con algo que no puede explicar y en lugar de volver mansamente a su casa reflexionando sobre los límites del conocimiento, se tira de cabeza al vacío en busca de un saber que puede aniquilarlo.
El camino que recorria no tenía ninguna marca especial, ninguna indicación, ninguna señal, nada que permitiera saber adonde conducìa. No recuerdo exactamente en qué pensaba mientras avanzaba hacia lo desconocido, pero sé que en aquel momento nada hubiera sido capaz de detenerme.
No tengo idea de cuanto tiempo corrí, ni qué distancia atravesé, tampoco sé que esperaba encontrar al terminar mi frenético viaje. Ni siquiera recuerdo lo qué vino a mi mente cuando por fin apareció frente a mí algo, algo que no era de la selva, algo que no era de este mundo, algo que trataba de ocultarse de la vista del hombre y que yo, por casualidad, había descubierto.
Luego del deslumbramiento inicial, entre asustado y gozoso por la increíble belleza de lo que estaban mirando mis ojos, comencé a dudar sobre la realidad de la imagen que tenía enfrente mío. Esa imagen parecía corresponder a instalaciones propias de una civilización superior, y la nave luminosa que colgaba del cielo sobre aquella tierra africana no dejaba dudas respecto de su procedencia. Pero cómo saber si aquello no era también otra ilusión proyectada por un titiritero oculto? Y si el titiretero era mi propia mente desquiciada? Y otra vez hice algo imprevisto, algo de lo cual podía arrepentirme. Fui corriendo a toda velocidad hacia aquello, esperando tal vez ser aniquilado por un rayo fulminante que convertiría mi cuerpo en un conjunto de partículas minúsculas que se desparramarían sin dejar ningún rastro duradero en aquel paraje ignoto. Por suerte para mí (eso creo, aunque no sé si en el futuro no me espera algo peor), lo que me detuvo no fue un rayo cegador sino una pared invisible contra la cual reboté tan fuerte que caí cuan largo soy tres metros atrás de esa valla inesperada. Cuando logré ponerme en pie nuevamente me acerqué a aquel sorprendente muro e intenté, con más cautela, tocarlo. La dureza de esa barrera no tenia comparación con ninguna cosa que hubiera visto antes. Imaginé que nada podía perforarla, al menos nada que el hombre pudiera fabricar. Fui recorriendo con mis manos aquella pared a fin de ver si en algún lado encontraba un hueco, alguna puerta que me permitiera ingresar y averiguar quienes moraban tras ella. Pero luego de un largo rato de exploración me cansé, me di cuenta de que ya anochecía, era peligroso para mí quedarme en aquel lugar, a merced de peligros terrenos y extra-terrenos que no podía anticipar, por lo cual decidí regresar a mi choza, pero sabiendo que pronto volvería para continuar con mi búsqueda.
Y aquí estoy, en mi singular morada, escribiendo estas notas, mientras sigo escuchando a los nativos que ahora sé no son sino un truco destinado a detener a humanos curiosos que pudieran interrumpir las tareas, sean cuales fueren, que aquellos seres de otro mundo desarrollaban en nuestro planeta. Me fui a dormir pensando si aquellos visitantes sabrían ya que descubrí su presencia entre nosotros. Vendrían a buscarme mientras sueño? El revolver que tan efectivo sería frente a mis perseguidores humanos no creo que tenga mucho efecto ante criaturas tan poderosas como aquellas que construyeron lo que hace un rato vi en la selva. La noche fue agitada, aunque los temblores ocurrieron sólo en mi mente. Soñé con imágenes y sonidos extraños, que antes jamás había visto ni imaginado, despierto o dormido. De a ratos esos sueños me producían un terror infinito, en otros momentos la angustia comenzaba a invadirme el pecho, en otros, sin embargo, sentía una felicidad inesperada, una calma etérea.
Hoy desperté pensando en todo lo ocurrido en las últimas horas, sobre su significado. Pero no tengo tiempo ahora de ponerme a descifrar su sentido. Escucho ruidos, motores y gritos, no son los hombres del tambor, ya lo sé. Tampoco los vecinos extraños, ellos tendrían tecnologías más silenciosas seguramente. Son mis perseguidores de esta tierra. Es el momento de pelear, confio en mi arsenal y en el conocimiento que ahora tengo de cada rincón de esta selva. Pero soy uno contra ¿cuántos? Pronto lo sabré, y espero que ustedes también lo sepan, si tengo oportunidad de volver a escribir sobre esta historia.
En fin, eran, por ahora, todas preguntas sin respuesta, pero yo tenía mucho tiempo para pensar y también para recorrer la selva en busca de elementos que me ayudaran a entender el enigma que me rodeaba. Pero había algo más que me atormentaba. Y si estaba loco? Y si la soledad y el temor habían inoculado en mí el virus del delirio, como le ocurrió a mi homónimo Kurtz que había llegado al corazón de las tinieblas mucho tiempo atrás? Y si los nativos eran reales pero ya habian dejado de tocar hace muchas semanas, y mi mente seguía reproduciendo sus sonidos incesantemente, hasta el fin de los (mis) días?
Me di cuenta de que las cosas tal vez no estaban saliendo tan bien como creía. Mis mandantes y los guerrilleros africanos no habian aparecido, aún, pero tal vez me amenazaba un enemigo más insidioso, un enemigo interno, surgido de mi propia mente ... o tal vez no, tal vez el enemigo era externo pero todavía desconocido para mí, y se ocultaba bien cerca de donde yo estaba ahora.
Hoy a la mañana decidí finalmente ir al encuentro del misterio. No tenía una estrategia pensada -casi nunca pienso estrategias, confio en la improvisacion, aunque no siempre me sale bien-, pero por las dudas fui (bien) armado. Cuando estuve cerca del lugar en donde los nativos producían su sempiterno sonido comencé a caminar más despacio, tratando de no hacer ruido, hasta que llegué finalmente a verlos, tal como lo había hecho el día que aterricé forzosamente en este lugar que se ha convertido, ¿temporariamente? en mi hogar.
Me senté en un sitio desde el cual, al menos así lo creía yo en aquel momento, podía observarlos sin ser observado. Durante varias horas no aparté los ojos de sus movimientos. Intenté fijar mentalmente determinados sonidos y acciones que parecían pautar cambios en su música y en su belicosa coreografía. Luego de un rato largo de contemplación me pareció ver que esos quiebres se repetían, siempre idénticos. En otras palabras, era como si los nativos repitieran cíclicamente ciertos gestos y movimientos; en un momento anoté mentalmente la hora exacta en la que esos gestos se producían, y esperé a volver a observarlos para tomar nota del lapso que había transcurrido. Una vez hecho esto esperé a que se repitieran otra vez ... el tiempo pasado entre una y otra observación era el mismo ... con una exactitud de milisegundos .... podían unos seres humanos comunes ser TAN precisos, TAN puntuales, cual metrónomos animados? Volví a hacer el mismo experimento, con igual resultado ... las probabilidades de que estuviera frente a un fenómeno espontáneo eran ínfimas.
Y entonces improvisé. O más bien hice algo que bien podría haber significado que ya no pudiera estar aquí escribiendo para contarles sobre mi nuevo encuentro con los nativos del tom tom. Agarré una piedra de tamaño considerable que estaba cerca de mi puesto de observación y la arrojé hacia donde estaban ellos ... y no ocurrió nada ... No sólo no se dieron por enterados, sino que la piedra literalmente pasó entre los cuerpos sin pegarle a ninguno ... Desconfiando de mis sentidos arrojé otra piedra, y otra, y otra, y otra, hasta que mis brazos se agarrotaron del esfuerzo ... y NADA alteró el rítmico movimiento de mis ahora siniestros vecinos de selva ...
Era evidente que lo que tenía frente a mis ojos era una proyección, una proyección que se repetia una y otra vez, y que alguien emitía con propósitos que yo desconocía por completo. Pero en aquel momento ni siquiera creo haber llegado concientemente a esa conclusión. Luego de que me cansé de tirar piedras que atravesaban a los nativos como si sus cuerpos fueran gaseosos, me abalancé a la carrera contra ellos, gritando con toda la fuerza de mis pulmones ... y yo tambien pasé entre sus cuerpos, la materia no me oponía resistencia, no había nada, ese espacio de selva era puro vacío, y los nativos y su música eran una ilusión que fuerzas superiores habían creado para disuadir a los visitantes de ir más allá de ese lugar.
Cuando llegué a la última línea de las imágenes que me habían parecido antes tan reales descubrí que un camino se abría paso entre la densa selva. No pensé que seguir ese camino podía ser peligroso. Y obviamente podía serlo ya que quien se toma el trabajo de crear proyecciones espectrales en aquel lugar perdido del mundo, seguramente oculta un secreto muy importante. Pero estaba poseido por la fiebre que se apodera de aquel que se enfrenta con algo que no puede explicar y en lugar de volver mansamente a su casa reflexionando sobre los límites del conocimiento, se tira de cabeza al vacío en busca de un saber que puede aniquilarlo.
El camino que recorria no tenía ninguna marca especial, ninguna indicación, ninguna señal, nada que permitiera saber adonde conducìa. No recuerdo exactamente en qué pensaba mientras avanzaba hacia lo desconocido, pero sé que en aquel momento nada hubiera sido capaz de detenerme.
No tengo idea de cuanto tiempo corrí, ni qué distancia atravesé, tampoco sé que esperaba encontrar al terminar mi frenético viaje. Ni siquiera recuerdo lo qué vino a mi mente cuando por fin apareció frente a mí algo, algo que no era de la selva, algo que no era de este mundo, algo que trataba de ocultarse de la vista del hombre y que yo, por casualidad, había descubierto.
Luego del deslumbramiento inicial, entre asustado y gozoso por la increíble belleza de lo que estaban mirando mis ojos, comencé a dudar sobre la realidad de la imagen que tenía enfrente mío. Esa imagen parecía corresponder a instalaciones propias de una civilización superior, y la nave luminosa que colgaba del cielo sobre aquella tierra africana no dejaba dudas respecto de su procedencia. Pero cómo saber si aquello no era también otra ilusión proyectada por un titiritero oculto? Y si el titiretero era mi propia mente desquiciada? Y otra vez hice algo imprevisto, algo de lo cual podía arrepentirme. Fui corriendo a toda velocidad hacia aquello, esperando tal vez ser aniquilado por un rayo fulminante que convertiría mi cuerpo en un conjunto de partículas minúsculas que se desparramarían sin dejar ningún rastro duradero en aquel paraje ignoto. Por suerte para mí (eso creo, aunque no sé si en el futuro no me espera algo peor), lo que me detuvo no fue un rayo cegador sino una pared invisible contra la cual reboté tan fuerte que caí cuan largo soy tres metros atrás de esa valla inesperada. Cuando logré ponerme en pie nuevamente me acerqué a aquel sorprendente muro e intenté, con más cautela, tocarlo. La dureza de esa barrera no tenia comparación con ninguna cosa que hubiera visto antes. Imaginé que nada podía perforarla, al menos nada que el hombre pudiera fabricar. Fui recorriendo con mis manos aquella pared a fin de ver si en algún lado encontraba un hueco, alguna puerta que me permitiera ingresar y averiguar quienes moraban tras ella. Pero luego de un largo rato de exploración me cansé, me di cuenta de que ya anochecía, era peligroso para mí quedarme en aquel lugar, a merced de peligros terrenos y extra-terrenos que no podía anticipar, por lo cual decidí regresar a mi choza, pero sabiendo que pronto volvería para continuar con mi búsqueda.
Y aquí estoy, en mi singular morada, escribiendo estas notas, mientras sigo escuchando a los nativos que ahora sé no son sino un truco destinado a detener a humanos curiosos que pudieran interrumpir las tareas, sean cuales fueren, que aquellos seres de otro mundo desarrollaban en nuestro planeta. Me fui a dormir pensando si aquellos visitantes sabrían ya que descubrí su presencia entre nosotros. Vendrían a buscarme mientras sueño? El revolver que tan efectivo sería frente a mis perseguidores humanos no creo que tenga mucho efecto ante criaturas tan poderosas como aquellas que construyeron lo que hace un rato vi en la selva. La noche fue agitada, aunque los temblores ocurrieron sólo en mi mente. Soñé con imágenes y sonidos extraños, que antes jamás había visto ni imaginado, despierto o dormido. De a ratos esos sueños me producían un terror infinito, en otros momentos la angustia comenzaba a invadirme el pecho, en otros, sin embargo, sentía una felicidad inesperada, una calma etérea.
Hoy desperté pensando en todo lo ocurrido en las últimas horas, sobre su significado. Pero no tengo tiempo ahora de ponerme a descifrar su sentido. Escucho ruidos, motores y gritos, no son los hombres del tambor, ya lo sé. Tampoco los vecinos extraños, ellos tendrían tecnologías más silenciosas seguramente. Son mis perseguidores de esta tierra. Es el momento de pelear, confio en mi arsenal y en el conocimiento que ahora tengo de cada rincón de esta selva. Pero soy uno contra ¿cuántos? Pronto lo sabré, y espero que ustedes también lo sepan, si tengo oportunidad de volver a escribir sobre esta historia.
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