domingo, 13 de enero de 2019

La Divina

El panteón mayor de cantantes femeninas de jazz está integrado por un trío indiscutible: Ella Fitzgerald, Billie Holiday y Sarah Vaughan. No creo equivocarme si digo que la crítica "seria" sugiere que de ellas tres fue Billie Holiday la que alcanzó mayor altura artística y vista la proliferación de homenajes a su figura (uno de los últimos, el de Cassandra Wilson "Coming Forth by Day", lo recomiendo fuertemente) entiendo que entre los músicos de jazz también prima la misma idea. Sin desmerecer ni por un minuto la figura de Holiday, y con todo respeto, quiero decir que yo me quedo con "La Divina" (sobrenombre que aparentemente deriva del aplicado a la famosa actriz de teatro Sarah Bernhardt) Sarah Vaughan. De todos modos, por suerte podemos escucharlas a ambas, a Ella, y a todos los músicos que se nos venga en gana porque esto no es "chicken or pasta". Así que, aunque no compartan mi preferencia, igual los invito a incursionar en el territorio musical de "La Divina" o "Sassy" como también se la conocía.
Cierto es que Vaughan grabó mucho material cuya principal motivación era la monetaria. Pero sus grabaciones más valiosas muestran a una cantante y una artista excepcional, alguien que, como se dice por allí, podía hacer lo que quería con la voz. Y tanto o más importante: no estaba todo el tiempo mostrando que podía hacer lo que quería con la voz. Sumemos atributos: registro amplísimo, dominio absoluto del tempo, una voz caudalosa, afinación perfecta, virtuosismo en el scat, manejo de diversas texturas vocales ... qué más? Y todo esto aplicado, al menos en las grabaciones que van a escuchar acá (si siguen mi consejo) a entregar versiones personalísimas de temas usualmente muy transitados, y en los que es difícil hallar interpretaciones que dejen una marca.
La columna principal de esta entrada es el vinilo que grabó en vivo en 1957 en un club de Chicago, Mister Kelly's, el cual lleva el sorprendente título de "Sarah Vaughan at Mister Kelly's". Ese vinilo originalmente tenía 9 pistas, que son las que abajo van a encontrar para vuestro disfrute. Luego se hizo una edición en CD donde se agregaron, como es usual en estos casos, canciones que habían quedado afuera del original. Por la misma época Vaughan grabó otro disco en vivo en otro club de Chicago, The London House (el título es un poco más creativo, "After Hours at the London House"), y yo ahora aprovecho la oportunidad, como se suele decir, para agregar también algunas tomas de ese vinilo. Y aunque saltamos en el tiempo un poco, no puedo dejar de incluir unos temas que siempre que puedo vuelvo a escuchar, provenientes de una grabación del '63 en Copenhague ("Sassy Swings the Tivoli"), producida por Quincy Jones, con trío formado por Kirk Stuart en piano, Charles Williams en bajo y George Hughes en batería.
En Mister Kelly's, en tanto, Vaughan canta acompañada por un trío espectacular formado por Jimmy Jones en piano, Richard Davis en bajo y el gran Roy Haynes en batería. La misma base rítmica (con Ronell Bright en reemplazo de Jimmy Jones en piano) aparece en la grabación en el London House, más el agregado de una sección de vientos que incluye estrellas como Thad Jones en trompeta y Frank Wess en saxo. De nuevo en mi humilde opinión, es acá cuando Vaughan muestra su mejor cara, lejos de las grabaciones con grandes orquestas en donde lo que escuchamos se aleja del jazz y se acerca a un sonido "crowd pleaser" que deja poco lugar para la creatividad y la improvisación.
El material incluye varios standards icónicos ("Stairway to the stars", "Just one of those things" -en dos versiones bastante distintas-, "How high the moon", "All of you", "Sometimes I'm happy", "Detour ahead", "Willow weep for me", "Lover man") y otros menos conocidos, pero todas las versiones son impecables y muestran la mencionada variedad de recursos de Vaughan, tanto en las baladas como en los temas más ligeritos.
Luego de calentar motores con "September in the rain" (lo fácil que parece cantar cuando escuchamos esto), la versión de "Willow weep for me" (un lindísimo tema), deriva, tras el solo de piano de Jones, en un desajuste en la reentrada de Vaughan que genera las risas de la audiencia y la capacidad de improvisar alguna letra alusiva por parte de la cantante, que no se apichona por cierto con el despiste y anticipa que esa es la toma que van a usar en el disco. Con "Just one of those things" la sesión se pone un poco más caliente y la escuchamos a Vaughan cantar con bastante libertad sobre la base rítmica, moldeando la melodía a placer (algo que le salía tremendamente bien por cierto). Con "Be anything ..." retorna el clima de balada, con un notable uso del vibrato de la voz, sin exagerar pero generando la carga emotiva necesaria para una canción como esa. Me gusta mucho en particular escucharla tararear la melodía con una sensualidad contenida, gran versión. Luego del leve swing de "Thou Swell", "Stairway to the Stars" vuelve a evidenciar la capacidad de Vaughan de apropiarse de las melodías y reinventarlas, para hacerlas sonar como si la escucháramos por primera vez. En "Honeysuckle Rose" regresa el swing y se lucen las acrobacias de Vaughan que van y vienen por el pentagrama con precisión quirúrgica. El final del "At Mister Kelly's" trae otra balada, "Just a Gigolo" y luego una versión juguetona de "High the moon", tanto por el arreglo como porque dice (no sabemos si es verdad o una excusa para hacer una broma) que se olvidó de la letra, lo cual le permite improvisar y arrancar con el scat a gusto.
De la grabación en el London House van tres temas. "All of you", en una versión con un swing exquisito y una interpretación aventurera de Vaughan que muestra, de nuevo, su capacidad de apropiarse y transformar las melodías a placer. Luego vienen la clásica "Detour Ahead", con su clima de noir, acentuado por la suntuosidad de la voz de Vaughan y una saltarina "Like someone in love".
Finalmente, del vinilo grabado en Copenhague propongo la preciosa balada "I'll be seing you", para enamorarse definitivamente  de la voz de Vaughan (que alcanza tonos operísticos en algún momento), "Sassy's Blues", una master class de scat, el swing apabullante de "Sometimes I'm Happy" y una versión acelerada de "Just one of those things" (la carrera entre Vaughan y la base rítmica parece de Formula 1, como se puede cantar así??). Y un final de contrastes, el romanticismo blusero de "Lover Man", con la voz de Vaughan derritiendo los parlantes, y la locura de "What is this thing called love", para probar una vez más que "La Divina" hacía lo que quería, lo que quería, con la voz.
En fin, que si escuchan el archivo de audio abajo de este post van a comprobar que el adjetivo "Divina" no era para nada exagerado. Cuando quería, la rompía, la gastaba y la dejaba así de chiquita. Y también van los links a los 3 discos enteros en Spotify para darse panzada. Disfruten!
Para bajar el post pinchen acá. Para escuchar los discos enteros en Spotify entren aquí, aquí y también aquí ... Y basta de palabras!

Sarah Vaughan, "At Mister Kellys" y bonus tracks

1. September in the Rain
2. Willow Weep for me
3. Just One of Those Things
4. Be Anything but Darling be Mine
5. Thou Swell
6. Stairway to the Stars
7. Honeysuckle Rose
8. Just a Gigolo
9. How High the Moon
10. All of you
11. Detour Ahead
12. Like Someone in Love
13. I'll be Seing You
14. Sassy's Blues
15. Sometimes I'm Happy
16. Just One of Those Things
17. Lover Man
18. What is this Thing Called Love

lunes, 31 de diciembre de 2018

Los viajes del krautrock

Hacia fines de los '60 emergió en Alemania un movimiento musical que fue conocido como "krautrock". Bajo este flexible paraguas encontramos  grupos muy diversos, desde la electrónica de Kraftwerk y Tangerine Dream (con aproximaciones distintas entre sí a la vez), el proto ambient de Cluster, la avanzada místico-étnica de Popol Vuh y el pulso más rocker de Amon Duul II, hasta el avant-garde psicodélico de la banda que nos ocupa hoy, Can, la más interesante de todo el krautrock a mi juicio (y el roster es mucho más vasto, incluyendo Ash Ra Temple, Faust, Neu! y varios etc.). A pesar de su heterogeneidad toda esta gente estaba movida por un espíritu de innovación y experimentación, en una época en donde ese mismo espíritu había echado raíces en EEUU y en Gran Bretaña, tanto en el mundo del rock como del jazz -ayer luego de escuchar por enésima vez el disco que les propongo hoy puse "On the Corner" (1972) de Miles Davis y no pude dejar de asombrarme por la continuidad natural que había entre ambas grabaciones más allá de las obvias distancias entre los géneros (la experimentación asaltó otras músicas del mundo por aquellos años claro está; pensemos sin salir de casa en la proyección folklórica argentina por ejemplo o en lo que músicos como Mosalini, Mederos o Rovira estaban haciendo con el tango).
Pero es evidente que también hay algo específicamente alemán, reflejo de una movida cultural más amplia que hizo que Berlín (lugar que condensaba todos los temores apocalípticos de la Guerra Fría y caldo de cultivo de una rica contracultura por esa época) fuera un faro para aquellos que buscaban nuevas inspiraciones artísticas (no por nada Bowie se fue a grabar allí su famosa trilogía Low-Heroes-Lodger, aunque en realidad Lodger fue grabado en Suiza y NY, pero esa es otra historia). Una figura central en esa trilogía, Brian Eno, colaboró activamente con el dúo Cluster por aquellos años y reclutó al baterista de Can, Jaki Liebezeit, para su tremendo disco "Before and After the Science", del cual ya hablé en este post. Pensemos que por la misma época emergieron notables cineastas alemanes como Fassbinder, Wenders, Schlondorff, Von Trotta o Herzog (varias películas suyas llevan banda de sonido de Popol Vuh, incluyendo íconos como Nosferatu o Aguirre). En fin, que el disco que les quiero postear hoy es como diríamos un "emergente" de un caldo muy amplio, y su enorme virtud es justamente la de chupar de distintas fuentes (música culta, jazz, rock, funk, etc.) y generar algo totalmente nuevo, que sigue inspirando a muchos artistas aun hoy (solo para dar un ejemplo, Radiohead).
Can se formó en 1968 en base a un cuarteto clásico (bajo-batería-guitarra-teclados). Holger Czukay, el bajista, era el cerebro de la banda de algún modo, ya que era el encargado de editar intensamente los vinilos mezclando las tomas convencionales con grabaciones que hacía (a veces secretamente) de improvisaciones o ensayos de sus colegas y adicionando todo tipo de sonidos (de cintas o aleatorios, como los que producen perros o niños que pasan por ahí), lo cual hace que en ciertos momentos el grupo se aproxime a la música concreta. Can se completaba con Irmin Schmidt en teclados (de cuya cortesía gozamos tanto de climas ominosos o etéreos según el caso, como de toda clase de sonidos extraños provenientes de diversos aparatos), Michael Karoli en guitarra y violín (quien aportaba el toque más rockero) y Jaki Liebezeit (el pilar del sonido de la banda, al menos en este disco) en batería. Para darse una idea de que aquí no hablamos de la típica banda de rock, vale comentar que tanto Czukay como Schmidt habían estudiado con Stockhausen (nada menos!), mientras que Liebezeit venía del free jazz.
Tuvieron distintos vocalistas, pero el que apareció en los tres discos que usualmente se consideran como los más valiosos ((Tago Mago, 1971; Ege Bamyasi, 1972; Future Days, 1973) fue el japonés Damo Suzuki. Digo vocalista y nunca mejor empleado el término porque Suzuki cantaba, oraba, aullaba, hablaba, en fin que sus intervenciones con la voz tenían un amplio rango, y si bien eran en general en inglés también podían incluir el japonés, el alemán y expresiones en lenguas indescifrables. En cualquier caso no hay que buscar ningún sentido en lo que canta Suzuki, lo importante es como su voz se integra al sonido de sus compañeros como un instrumento más, a veces acercándose a la melodía y otras a la pura cacofonía.
Resulta muy difícil elegir un disco de esa trilogía, pero personalmente me quedo con el doble Tago Mago (nombre tomado de un islote cerca de Ibiza), un disco realmente revolucionario (es de 1971 puta madre!) por su sonido, la forma en que se integran los instrumentos, la voz y las "intervenciones" de Czukay y la estructura (o falta de) de los temas. Se trata de un verdadero viaje, que tal vez mejore (o como mínimo cambie) con algún hongo o ácido, pero que por sí solo ya te lleva, si lo escuchas atento y no mirando el celular, a estados de conciencia diferentes. 
Las cuatro primera canciones pertenecen al primer disco y son las más "convencionales" (todo es relativo como ya sabemos), mientras que las restantes tres (del segundo vinilo) son más experimentales y en ocasiones directamente anárquicas. La experiencia bien vale la pena, y en particular si lo escuchan en un buen equipo, no solo por los múltiples detalles de sonido, sino también porque las voces y los instrumentos van viajando de un canal a otro, ayudando a crear una atmósfera alucinatoria. Las "letras" van en la misma dirección, y usualmente son más bien cánticos o mantras, como por ejemplo este:
"When I saw mushroom head
When I saw mushroom head
When I saw mushroom head
I was born and I was dead"
Las tres primeras pistas ("Paperhouse", "Mushroom" y "Oh Yeah") están enganchadas y la cuarta ("Halleluhwah") es una larguísima jam de 18 minutos y en mi opinión el punto más alto del disco, un tema que podía durar otros 18 minutos y seguiría siendo fascinante, gracias a su groove que anticipa el sonido trance. Todo este bloque (pero en especial Halleluhwah), está sostenido en la batería maniática de Liebezeit, que parece que fuera una máquina en lugar de un humano. Arriba del groove de su batería puede sonar literalmente cualquier cosa, desde riffs ácidos hasta cánticos tibetanos. Para ser claros: si piensan en organizar una fiesta retro psicodélica, estos cuatro temas son el soundtrack ideal. Combo funk-electrónica-jazz-avant garde-rock ácido imbatible.
El segundo disco, como dije, es un poco diferente. La también larguísima "Augmg" arranca como si fuera la música de una película de sci fi de los 60 con monstruos horribles de planetas lejanos y no para de generar ansiedad en el oyente hasta que desemboca en unos tambores tribales que introducen, luego de un largo rato, un poco de ritmo en esta pista enigmática.
Luego sigue "Peking O", que está en un plano similar en cuanto a intensidad de la experimentación, pero con mayor presencia de la base rítmica, arriba de la cual se mueven tanto algunas intervenciones casi atonales de la guitarra, el piano o el violín, como la voz de Suzuki repitiendo hipnóticamente frases oscuras. En algún momento la cosa va en plan Carl Stalling (el tipo detrás de la música frenética de los dibujitos de la Warner) y hacia el final se torna más polentosa con los tambores de Liebezeit. El cierre "Bring me coffee or tea" es el típico tema que pasan en una fiesta cuando todos están dados vuelta, un cierre onírico para un disco magnífico.
En Tago Mago, más allá de que en algunas pistas hay algo parecido a una melodía, o prevalecen estructuras rítmicas definidas, lo que vale es el trabajo con el sonido, con su intensidad y con el tiempo. La experiencia del oyente puede ser agradable o desorientadora, pero nunca deja de ser intrigante y con cada escucha se descubren nuevas cosas (it grows on you como se suele decir).
¿Qué más puedo decirles? Si no lo hicieron hasta ahora, ¡Escuchen este disco o sufrirán condena eterna! Para bajarlo pinchen acá. Para escucharlo en Spotify acá. Y buen 2019!

Can Tago Mago
1. Paperhouse
2. Mushroom
3. Oh Yeah
4. Halleluhwah
5. Augmg
6. Peking O
7. Bring me Coffee or Tea

sábado, 23 de diciembre de 2017

Clásicos del niño maravilla

Debo confesar que cuando comencé a escuchar música obsesivamente en mi adolescencia, si me preguntabas por Stevie Wonder (AKA Stevland Hardaway Judkins) no te iba a responder con elogios: para mí (en mi ignorancia y mi prejuicio) era música disco. Cuando crecí la cosa fue aun peor, porque aparecía en horrendas producciones musicales con fines benéficos o largaba hits de pop complaciente. Pero el tiempo pasa, y además de ponernos viejos, nos pone en disposición de aprender, y con el tiempo aprendí que estaba muy equivocado. Si bien todavía me rehúso a escuchar "That's what friends are for" o "Ebony and Ivory" (ay Paul, que fallido vos también!), desde hace tiempo he comprendido  (todo llega) que Stevie Wonder hizo música tremendamente buena, en especial en los '70s. Y el disco que les propongo, "Songs in the Key of Life", no solo es tremendamente bueno, sino que, milagro, fue el más exitoso de su carrera (para que vean que la gente no quiere comer mierda, come mierda cuando lo único que le dan es eso).
El disco fue lanzado en 1976 y en su versión original salió como doble más un EP con 4 canciones (21 en total, para entretenerse). Stevie toca de todo, teclados diversos, batería, percusión, armónica, y por supuesto canta (en más de un tema el único músico acreditado es él). Aparecen aquí y allá nenes de pecho como Herbie Hancock o George Benson, pero Wikipedia nos dice que ¡130! personas trabajaron en el album. Y se nota. Esto no fue producto de la improvisación, o la buena suerte, sino que culminó todo un laburo (compositivo, de arreglos y  de producción) hecho entre 1972 y 1976, lo que se llama "el período clásico" de Wonder, iniciado con otro discazo, Talking Book. 4 discos que ningún amante de la música puede perderse. No sé si este es el mejor de esa serie, pero tiene tantos temas buenos que me dio muchas ganas de recordarlo, en especial porque si te pones melanco en las fiestas lo mejor es poner buena música, y en lo posible que no te lleve a pegarte un tiro.
No voy a comentar los 21 temas, me concentro en los que me gustan más. Y el que más me gusta es "As", un midtempo que empieza con una melodía pegadiza, un groove impecable y el teclado sutil de Herbie, pero luego se convierte en una especie de zapada gospel con una dinámica de llamado-respuesta entre el coro y la voz de Stevie -que se pone más negra que nunca-, mientras Hancock mete un swing notable y todo va ascendiendo. Una bomba.
Después me cuesta elegir, todo el disco es bueno!. "Isn't She Lovely" (escrita para su hija Aisha) es seguramente el tema más conocido del disco y es inoxidable, si estás triste la pones y se te pasa todo. "Another Star" va con ritmo latino, unos caños brillantes, arreglos suntuosos y todo el mundo sale a bailar. "If it's magic" es una preciosa balada, con una letra super romántica, y hasta le perdonamos el arpa. En "Sir Duke" Stevie homenajea no solo a Ellington, sino en general al jazz de la época dorada, que también combinaba musicalidad y popularidad. "Pastime Paradise" con su riff obsesivo está adelante de su tiempo, rap y hip hop avant la lettre, la podrían haber escrito hoy. "Village Ghetto Land" contrasta entre el sintetizador que imita unas cuerdas clásicas y la letra irónica que describe las miserias de la vida en el ghetto. "Love's in need of love today" es soul clásico, todo buen gusto. "Have a Talk with God" es otra de mis preferidas, mucho funk, igual que en "I Wish", dos temazos. Finalmente, "Knocks me off my feet" es elegante y nostálgica. En fin, de vuelta, más allá de estos destaques, lo ponen de principio a fin y quedan como nuevos.
Así que ya saben, en Nochebuena o Año Nuevo, a escuchar Songs in the Key of Life, para empezar 2018 a pleno vapor! Para bajarlo pinchen acá. Para escucharlo en Spotify acá
Enjoy!

Stevie Wonder, Songs in the Key of Life,

1. Love's in Need of Love Today
2. Have a Talk with God
3. Village Ghetto Land
4. Contusion
5. Sir Duke
6. I Wish
7. Knocks Me Off My Feet
8. Pastime Paradise
9. Summer Soft
10. Ordinary Pain
11. Isn't She Lovely
12. Joy Inside My Tears
13. Black Man
14. Ngiculela - Es Una Historia - I Am Singing
15. If It's Magic
16.  As
17. Another Star
18. Saturn
19. Ebony Eyes
20. All Day Sucker
21. Easy Goin' Evening






Epica Siglo XXI

Ponele que viene un día alguien y te dice, "hay un vinilo buenísimo, es un disco debut, un saxofonista (ojo que ya tiene 34, no es un pibe), se llama The Epic, es TRIPLE, viene con orquesta y muchos coros, mensajes políticos, casi todos los temas son propios, pero también hacen Cherokee ... ah, me olvidaba, tiene una versión del Clair de Lune de Debussy". Cual es la respuesta??? NO GRACIAS. Pero la vida te da sorpresas, y cuando te pones a escuchar ese disco, decís SI GRACIAS. 
¿Quien es Kamasi Washington? Hasta que sacó este vinilo, en 2015, había editado por su cuenta 3 placas y había tocado en discos de otra gente, incluyendo estrellas del hip hop (y aledaños) más experimental, como Kendrick Lamar, Flying Lotus o Run the Jewels. La formación, además de Kamasi, incluye dos bajistas, dos bateros (pero la música no se parece al doble  cuarteto de Ornette Coleman, no teman quienes huyen del free jazz), pianista, trombón, trompeta, teclados, percusión y dos vocalistas. Más, como dije, un coro y orquesta de cuerdas en varios tracks donde se arma una especie de "pared de sonido" (Spector meets jazz).
Para empezar a caracterizar de qué va la cosa, tiremos un primer nombre, John Coltrane, fundamentalmente por la espiritualidad que adorna todo el proyecto y por la intensidad con la que toca Kamasi el saxo (de hecho, lo pueden ver elogiando al maestro en el documental Chasin Trane que está emitiendo Netflix). La segunda cosa a decir es que todos los temas son de largo aliento (la mayoría dura más de 10 minutos), con extensas y potentes improvisaciones. La tercera, es que hay tradición y novedad muy bien mezcladas, con mucha sutileza, a lo largo de casi todo "The Epic".
El primer disco se llama "The Plan" y abre con "Change of the guard", que funciona realmente como obertura de todo el proyecto y ya mete la pared de sonido de la que hablaba antes. Interesante que el primer y largo solo no es del saxo, sino del piano, toda una declaración de Kamasi. "Askim" sigue con una tónica similar, pero "Isabelle" baja varios cambios, deja de lado la orquesta, y nos trae una balada exquisita. "Final thought" introduce ritmos latinos, "Next Step" reminiscencias de los 50 y paisaje urbano y "The rhythm changes" el soul elegante más la voz de Patrice Quinn cantando unos versos optimistas.
El disco 2, "The Glorious Tale", arranca con "Miss Understanding", que amaga volver con el aire casi operístico del comienzo del disco 1, pero rápidamente torna en algo más urgente, con los caños tocando solos explosivos. "Leroy and Lanisha" tiene un swing lánguido y con "Re Run" retorna la intensidad, el saxo de Kamasi termina incendiado. "Seven Prayers" es etérea, la sigue "Henrietta our hero", otra balada cantada por Patrice Quinn, y el cierre viene con la meditativa y dramática "The Magnificent 7" .
El tercer disco, "The Historic Repetition", tiene las únicas 3 pistas que no pertenecen a Kamasi, y no pueden ser más distintas. "Cherokee", uno de los standards más transitados del jazz, en una versión bastante funky, "Malcoms' theme" (de Terence Blanchard), dedicada obviamente a Malcom X, cantada con mucha polenta por Quinn y Dwight Trible, y el tiro de media cancha, una versión brillante y danzable del conocidísimo "Clair de Lune" de Debussy. Completan la movediza "Re run home", tremendo groove sobre el que cantan los caños, y la última pista, "The Message", con sus bases latinas y el sonido punzante de los solos de guitarra y el saxo.
Que el proyecto en su conjunto suena un poquito pretencioso, puede ser, pero hay que tenerse fe y Kamasi sale airoso. Que no toda la música es igualmente buena a lo largo de casi 3 horas de duración del disco, y sí, pero nunca sentís que hay relleno. Hay que seguir a este muchacho porque podemos esperar más cosas buenas de su arte. Por ahora les recomiendo escuchar atentamente "The Epic". Si quieren bajarlo pinchen acá. En Spotify lo encuentran acá

Kamasi Washington, The Epic

1. Change of the Guard
2. Askim
3. Isabelle
4. Final Thought
5. The Next Step
6. The Rhythm Changes
7. Miss Understanding
8. Leroy and Lanisha
9. Re Run
10. Seven Prayers
11. Henrietta Our Hero
12. The Magnificent 7
13. Re Run Home
14. Cherokee
15. Clair de Lune
16. Malcolm's Theme
17. The Message

domingo, 17 de septiembre de 2017

Noche, romance y bocinazos: evocando el pasado

Hay discos que no tienen la fama que merecen. “Rush Hour”, una grabación de 1994 del notable saxofonista Joe Lovano, es uno de ellos. Tal vez la dificultad para entrarle al vinilo es que cubre mucho espacio. Hay desde standards ultra-románticos, hasta acercamientos al free jazz, pasando por un hard bop anguloso que le hace honor al nombre de la placa al evocar el frenesí urbano, aunque en modo retro (cuando escucho este disco pienso, por ejemplo, en una para mí imaginaria Nueva York de los 50, no en la de hoy). La elección de los covers es una declaración de principios: Ellington, Mingus, Coleman, Monk: clasicismo y experimentación. Y la paleta de instrumentos es bien diversa; hay temas con orquesta de cuerdas, otros con una big band, duetos de saxo y voz o saxo y batería, e incluso Lovano solito con su saxo repasando la hermosa “Chelsea Bridge” de Billy Strayhorn, un cierre reflexivo para un gran disco que les recomiendo fervorosamente que escuchen.
La placa arranca con un clásico de Ellington, “Prelude to a Kiss”. Tras un inicio climático con las cuerdas y el canto etéreo de Judi Silvano (la esposa de Lovano), el saxo frasea con delicadeza la conocida melodía, mientras una flauta toca una segunda voz que le da un hermoso color al tema. Las otras pistas que integran la sección "standards románticos" son “Angel Eyes” (con su atmósfera de policial negro y mujeres fatales) y “The Love I Long For”, la más soñadora del disco, junto con “Kathline Gray”, un precioso tema que resulta difícil emparentar con su autor, Ornette Coleman. Pero mientras que “The Love …” nos trae la pared de sonido de las cuerdas, “Kathline Gray” es apenas saxo, baterías y guitarra. Para mí el punto más alto del disco, una joya (recuerden, menos es más).
En el otro extremo, “Topsy Turvy” (compuesto por Lovano) es uno de los temas más arriesgados del vinilo. Comienza en plan hard bop, pero enseguida Lovano y su esposa se trenzan en un duelo saxo-voz que lleva la canción hacia la zona del free, para finalmente volver al bop inicial. El dúo saxo-voz ocupa todo “Juniper´s Garden”, el tema más misterioso y alucinatorio de esta grabación. Aún más experimental es “Heading Out Movin In”, tema de Gunther Schuller (quien se ocupó delos arreglos del disco). Los primeros minutos nos sitúan en el campo de la música culta contemporánea, luego la cosa se desliza hacia el free jazz, y el final desemboca en una polifonía anarquíca.
En el medio entre el romanticismo y la experimentación, el aire del blues se hace presente con “Crespuscule with Nellie”, gran tema de Thelonius Monk. “Rush Hour on 23rd Street” (de Schuller) nos muestra el poder de la música para evocar imágenes, en este caso del vértigo propio de las grandes urbes. Lo mejor que puedo decir de “Wildcat” es que hasta que no prestás atención no te das cuenta de que apenas hay un saxo y una batería sonando, tal la polenta que le ponen Lovano y el baterista George Schuller a la cosa. “Peggy’s Blue Skylight”, del maestro Mingus, hace honor al original y está apropiadamente envasado en un arreglo que subraya la característica inclinación de Mingus por la polifonía. Finalmente, “Lament for M” (otro tema de Schuller) es la pieza más grave de la placa, drama y espíritu mortuorio.
Por supuesto, no hace falta que subraye que Lovano la descose a lo largo de todo el disco y muestra su talento para encarar cada tema con la intención apropiada, desde el sonido gordo de los standards al puntudo del hard bop. En fin, que este disco me gusta mucho, y me gusta más a cada escucha, pese a que hace 20 años que suena en mi cabeza. Si lo quieren probar en Spotify, está acá. Si lo quieren bajar, pinchen acá. Ojalá les guste tanto como a mí.

Joe Lovano, Rush Hour

1. "Prelude to a Kiss"
2. "Peggy's Blue Skylight"
3. "Wildcat"
4. "Angel Eyes"
5. "Rush Hour On 23rd Street"
6. "Crespuscle With Nellie"
7. "Lament For M"
8. "Topsy Turvy"
9. "The Love I Long For"
10. "Juniper's Garden"
11. "Kathline Gray"
12. "Headin' Out Movin' In"
13. "Chelsea Bridge"



  

viernes, 28 de julio de 2017

Las canciones del 65-66

En algún momento de la historia de este blog, armé una lista de canciones del año 1969 y otra similar para 1973. Esto era antes de que existiera Spotify. Ahora la cosa se hace más sencilla, aunque no crean que toda la música grabada alguna vez está en esa plataforma (ni de lejos!!). Para compilar estas listas de temas del 65 y 66 no tuve demasiado problemas, pero ya veo que cuando avance en el tiempo van a aparecer agujeros ... Como siempre, el cambio tecnológico tiene beneficios y costos, pongamos buena cara y al menos por ahora hagamos énfasis en los primeros para explicar qué hay en estas listas anuales del Coronel.
En esos dos años aparecieron 3 discos fundamentales de Bob Dylan: Bringing it All Back Home, Highway 61 Revisited (los dos del 65) y el doble Blonde on Blonde (1966). Algunos podrán decir que Blood on the Tracks integra el podio de albums del viejo Bob, pero yo creo que esos 3 discos fueron lo mejor que nos dio. Años en los que la explosión creativa dylaniana se combinó con el abandono de las formas y sonidos tradicionales del folk. Esto le valió la condena de sus primeros seguidores, pero atrajo una masa mucho más amplia de oyentes y potenció  enormemente su influencia sobre la música y la cultura de la segunda mitad del siglo XX. Si quieren más sobre este tema, vean este documental de Martin Scorsese, se van a dar cuenta de que no fue chiste.
En esos dos años también Los Beatles hicieron 3 discos. Uno de ellos fue el primero que escuché del grupo, Help (1965), vinilo que salí a comprar desesperado a primera hora de la mañana siguiente a ver en la tele la película del mismo nombre. ¡Qué flash habré sentido! (no recuerdo bien, pero esto debe haber sido 69-70). Pero además sacaron dos discos fundamentales en su obra, y que marcaron el quiebre hacia una etapa de mayor complejidad tanto en la composición como en la producción: Rubber Soul (1965) y Revolver (1966) -éste para muchos es el mejor disco de su carrera, yo le pongo unas fichas a Abbey Road, pero depende del día. Además, ya que tenían tiempo, editaron también algunos simples con temitas "menores" como "Day Tripper" o "Rain".
Y por si faltara algo, los Beach Boys lanzaron su obra maestra, Pet Sounds (1966). Como es sabido, al poco tiempo su líder, Brian Wilson, empezó a tener problemas mentales serios y el sucesor de Pet Sounds, Smile, nunca vio la luz (el single Good Vibrations, que acá incluyo, uno de los mejores temas de los BB sin dudas, iba a ser parte de Smile). En 1965 el grupo había sacado otros tres discos, "Today", "Summer Days and Summer Nights" y "Beach Boys Party".
Con toda esta info, se entenderá por qué de las 100 canciones que incluí en estas dos listas, hay 15 de los Beatles, otras 15 de Dylan y 8 de los Beach Boys. Y qué pasa con el otro 62%???
Por ejemplo, ahí tenemos el primer vinilo del querido Frank Zappa con las Mothers of Invention (Freak Out, 1966). O el primer simple de un tal Jimi Hendrix (nada menos que Hey Joe, 1966). Los Kinks sacaron uno de sus mejores albums en ese año también, Face to Face (con uno de los temas que más me gustan de ellos, "Rosy Won't You Please Come Home"). Y los Who debutaban en 1965 con "My Generation" (que no solo tiene el famosísimo tema homónimo, sino también una canción que siempre tengo ganas de escuchar, "The Kids are Alright"). En 1965 el gran Van Morrison y su banda Them grababan su primer vinilo, que incluía una canción que Van nunca dejó de cantar y fue bastante versionada, "Gloria". El dúo Simon and Garfunkel estuvo activo en esos años: en 1966 sacó dos discos, Sound of Silence y Parsley, Sage, Rosemary and Thyme, que incluían dos temas que aparecieron en El Graduado (1967), la famosa The Sound of Silence y la bella Scarborough Fair.
Los Bee Gees (que le vamos a hacer, antes de Saturday Night Fever tuvieron una vida) también arrancaban y ya grababan lo que sería uno de sus temas más populares, "To Love Somebody". Los Velvet Underground + Nico, en tanto, sacaban su primer simple, antes de la famosa banana, con All Tomorrows Parties. Son también años pioneros de la psicodelia y ahí tenemos de ambos lados del Atlántico: los texanos 13th Floor Elevators y la irrepetible banda inglesa "Incredible String Band".
¿Y los Rolling Stones dirán ustedes?? Si prometen no abandonarme, les confieso que esa banda nunca estuvo entre las que me conmueven ... Pero como trato de ser amplio (en la medida de lo posible ...) aquí van tres temas de esa época, uno que me parece es bastante conocido, Satisfaction, y otros dos apenas un poquito menos (Under My Thumb y Paint it Black).
Una banda formada por dos tipos que luego iban a ser muy famosos, Neil Young y Stephen Stills, grabó una de esas canciones que conocemos todos pero que no todos sabemos de quien es. Hablo de Buffalo Springfield y For What is Worth, temazo. Otro ejemplo, muy distinto en estilo, pero todavía más popular, es "Unchained Melody", del dúo Righteous Brothers (el simple fue producido por Phil Spector). Y también tenemos a The Mamas and The Papas cantando "California Dreamin" (canción que juega un papel fundamental en Chungking Express, peli de Wong War Kai que les recomiendo con entusiasmo).
También abrimos el rubro "canciones que son de alguien distinto del que creías". "Dancing in the Street" (original de Marvin Gaye, acá por los Kinks), "People Get Ready" (canción de Curtis Mayfield y The Impressions), "I Fought the Law" (original de Sonny Curtis, acá por la banda de Bobby Fuller), "A Groovy Kind of Love" (de los Mindbenders) y "Knock on Wood" (de Eddie Floyd).
Yendo a bandas o solistas algo olvidados, aparecen los Zombies (grupo pop inglés liderado por Rod Argent), los dadaístas "The Monks" (banda de soldados yankees que se formó en Alemania), otros pioneros del garage rock (los ingleses The Troggs) y el baladista inglés Donovan. No sé si poner en esta categoría a los Byrds, pioneros del folk-rock y donde tocaba otro que iba a ser miembro de CSNY (David Crosby). Bert Jansch y John Renbourn nunca tuvieron tremenda popularidad ni como dúo folk (acá tienen una muestra de un tema instrumental) ni luego con el muy buen grupo Pentangle (donde ya incorporaban jazz y blues a la paleta), pero siguen sonando tan bien como siempre.
En el casillero blues inglés, que no domino del todo para ser sincero, las listas traen temas de los Yardbirds (con y sin Clapton, pero siempre con el genio Jeff Beck), de John Mayall y los Bluesbreakers (también con Clapton) y de los nacientes Cream (y sí, de nuevo con Clapton).
No faltan el soul y el funk: además de los Impressions ya nombrados, Marvin Gaye canta el luego clásico "How Sweet It Is To Be Loved by You", Otis Redding trae el tremendo "Respect" (popularizado en la versión de Aretha Franklin), Solomon Burke dice presente con "Got To Get You Off My Mind", Wilson Pickett está con "In The Midnight Hour", The Temptations cantan "My Girl" y James Brown larga nada menos que "I Feel Good"!!!
Me queda por mencionar a los Monkees. No sé si fue la primera banda con ese origen, pero en todo caso ya en 1966 la tele creaba grupos para armar programas. Pese a ese más que dudoso nacimiento, hicieron algunas canciones buenas, como esta que aparece aquí, Last Train to Clarksville (Cassandra Wilson tiene una muy linda versión de este tema).
Y para el final dejo la presencia rioplatense. En 1965 los míticos Shakers (con los hermanos Fatorusso a la cabeza) hacían "Break it All" para preparar la contra-invasión uruguaya rockera en EEUU. Y en 1966 los Beatniks cantaban "Rebelde", composición de Moris y Pajarito Zaguri (en la banda estaban además Jorge Navarro y Javier Martínez). Pininos del rock argentino, que enseguida iba a explotar con Los Gatos, y más adelante Almendra y Manal.
Acá está la lista del 65 y acá la del 66. Enjoy

jueves, 27 de julio de 2017

Las listas del Coronel: Cine y Jazz

Para inaugurar la sección listas de Spotify de este blog, una de las primeras ideas que se me ocurrió fue unir dos grandes pasiones: el cine y el jazz. Muchas listas serían posibles bajo ese título, y la que armé para esta ocasión es una dedicada a versiones hechas por músicos de jazz de canciones que originalmente fueron hechas para el cine (hay algún caso donde hice pequeña trampita con el criterio, pero creo que no se nota mucho ...). Por ejemplo, As Times Goes By es de 1931, y recién se hizo famosa 11 años después cuando apareció en la mítica Casablanca. Por otro lado, no todo lo que quería incluir está disponible en Spotify (por ejemplo, las notables versiones de temas de Nino Rota que hicieron los Sex Mob, las cuales pueden escuchar acá, o algunas cosas de John Zorn de Naked City), pero entre lo que hay tenemos para entretenernos.
Algunas de estas canciones o temas aparecieron en grandes películas: Laura (Otto Preminger, 1944), A Portrait of Jennie (película que AMO, William Dieterle, 1948),  I Vitelloni (otra película que me conmueve siempre que la veo,  Federico Fellini, 1953), Smile de Tiempos Modernos (Charlie Chaplin, también autor de la canción, 1936), Over the Rainbow de El Mago de Oz (Victor Fleming, 1939), Chinatown (Roman Polanski, 1974), As Times Goes By de Casablanca (Michael Curtiz, 1942), Singing in the Rain (Gene Kelly-Stanley Donen, 1952), Pyscho (Alfred Hitchcok, 1960), The Godfather (Francis Ford Coppola, 1972, tema del GRAN Nino Rota), The Bad and the Beautiful (Vincent Minnelli, 1952), Once Upon a Time in the West (Sergio Leone, 1968).
Otras son de la fábrica Disney: Someday My Prince Will Come (Blancanieves) -tema que le gustaba mucho tocar a Miles Davis- y When You Wish Upon a Star (Pinocho). Hay también de comedias musicales famosas: My Favorite Things (La Novicia Rebelde) -canción a la que Coltrane le encontró vueltas inesperadas y que se convirtió en uno de sus caballitos de batalla-, Somewhere (Amor sin Barreras), On a Clear Day You Can See Forever (idem), The Man That Got Away (Nace una Estrella), y tres de pelis del gran Fred Astaire, Cheek to Cheek (Sombrero de Copa), Let's Face the Music and Dance (Sigamos la Flota) y The Way You Look Tonight (Swing Time) -esta última tocada por dos semi desconocidos, Sonny Rolllins y Thelonius Monk. Y no faltan los tanques de Hollywood como Spartaco (preciosa versión de Marc Copland) y la saga  Bond (You Only Live Twice).
Pero hay algunas de estas canciones que aparecieron en películas sin mayor trascendencia y que sin embargo se convirtieron en clásicos del jazz, como Stella by Starlight por ejemplo. Y si bien casi todo el material fue compuesto entre los '30 y los '60, hay alguna intromisión reciente, como la tremenda canción de Radiohead Exit Music for a Film, que apareció en los créditos finales de Romeo y Julieta (versión 1996 de Baz Luhrmann) -por supuesto la versión es la muy conocida de Brad Mehldau.
En cuanto a compositores, tenemos a los grandes clásicos de Broadway y Hollywood. Victor Young firma dos de los más famosos y bellos standards incluidos en esta lista, Stella by Starlight y My Foolish Heart. Harold Arlen no se queda atrás, ya que es el autor de nada menos que Over the Rainbow, That Old Black Magic, Stormy Weather, This Time the Dream's on Me y The Man That Got Away (y me quedó afuera One for My Baby ..). Jerome Kern se acredita con I'm Old Fashioned, The Way You Look Tonight, Ol Man River y Long Ago and Far Away. David Raksin nos trae Laura y The Bad and The Beautiful. De Richard Rodgers son My Favourite Things, It Might As Well Be Spring e Isn't It Romantic. Por supuesto, no puede faltar Cole Porter (You'd Be So Nice to Come Home To y What is this Thing Called Love). Johnny Mandel hizo la música de Suicide is Painless (del film M*A*S*H) y de The Shadow of Your Smile). Henry Mancini aporta Days of Wines and Roses, Charade, Two for the Road y Moon River (!!!) -me faltaron los de La Pantera Rosa-. Irving Berlin compuso White Christmas, Let's Face the Music and Dance y Cheek to Cheek Y hay dos del gran maestro Nino Rota, El Padrino y Los Inútiles.
Del lado de los intérpretes, además de los que mencioné antes, tenemos varios Bill Evans (recomiendo en particular la hermosa versión de My Foolish Heart con su trío dorado que incluía a Scott La Faro y Paul Motian-), Charlie Parker (con una orquestal y romántica Laura y una versión con mucho swing y en vivo del clásico This Time the Dream's On Me), Stan Getz tocando Charade + Bossa, más variados Brubeck, Peterson, Ellington, Clifford Brown y siguen las firmas.
Viniendo más cerca en el tiempo, Joe Lovano toca con mucho sentimiento A Portrait of Jennie, Charlie Haden y Pat Metheny hacen dos muy melancólicas versiones de temas de melancólicas películas (Two for the Road y Cinema Paradiso), hay varios covers de Bill Frisell (extraídos de un album, When You Wish Upon a Star, donde toca temas de películas y series) y tenemos a Petrucciani en trío haciendo la inoxidable Days of Wines and Roses (de la homónima película de Blake Edwards que es un dramón sobre el alcoholismo).
Un par de recomendaciones finales: Let's Face the Music and Dance por el cuarteto de Jackie Mc Lean y Stormy Weather (con las sobregrabaciones de vientos de Roland Kirk haciendo dúos o tríos consigo mismo). Pero todo lo que está en la lista merece ser escuchado. Pasen y vean

https://open.spotify.com/user/elcoronelkurtz/playlist/1G5wlMGdv2RUKHbbdeveD9



sábado, 22 de julio de 2017

Chicas Salvajes

Por suerte el rock se renueva y siempre nos permite descubrir bandas jóvenes que le hacen honor a su historia. Savages es una de esas bandas. Cuatro chicas, tres inglesas (con el clásico guitarra, bajo y batería, en plan minimalista pero musculoso) y una francesa (la cantante, Jenny Beth, que, como lo marcan varias críticas, nos hace acordar a Siouxsie and the Banshees) que suenan muy fuerte, más que fuerte, suenan feroces, mostrando que el nombre del grupo no es puro marketing. Apenas tienen dos discos, el que les posteo acá, "Silence Yourself" (debut, 2013) y otro que se llama "Adore Life" (2016). Desde este blog esperamos que saquen muchos más, porque lo que apareció hasta ahora realmente vale la pena. Estas señoras tienen algo para decir, y lo dicen no solo con garra, sino también con mucha inspiración y calidad musical.
No necesitamos ponerle nombres a la música para que nos guste, pero solo como referencia, digamos que si las tenemos que meter en alguna cajita, las Savages hacen post-punk  y el inicio del album te lo deja bien claro. "Shut Up" arranca con una conversación tomada de una película de John Casavettes (toda una declaración sobre algunas referencias culturales del grupo), y enseguida nos llega un tremendo riff de bajo, sobre el cual se suman la guitarra filosa y la voz desesperada de la cantante Jenny Beth, que repite "shut up, just shut up" ...  "I am Here" comienza un poco más experimental pero va ganando en potencia hasta el apocalipsis sónico del final, con los aullidos de la cantante y la polenta maciza del trío que la acompaña. "City's Full" retoma el pulso rocker, y nos hace suponer que la baterista Fay Milton va al gimnasio seguido por lo duro que le pega a los tambores."Strife" es uno de los puntos altos del disco, la música es menos dura, y domina el groove comandado por la bajista Ayse Hassan (¡que bien que toca!) sobre el que se monta un riff hipnótico de la guitarrista Gemma Thompson (este tema justifica alguna referencia a la influencia de Joy Division sobre la banda, pero no lo veo tanto en el resto del disco).  Con "Waiting for a Sign" la velocidad baja varios cambios y el clima se hace más gótico, mientras que la cantante clama por una señal que no llega y la guitarra distorsiona de lo lindo. "Dead Nature" es un breve instrumental bastante inquietante, que da paso al riff vibrante con que abre "She Will", otro tema donde Ayse Hassan muestra todas sus habilidades como bajista. "No Face" es rock puro  y "Hit Me" es punk puro, una canción urgente, breve, con una letra super provocativa. Y hacia el final, al menos para mí, y contrariamente al estándar de la industria de la música, vienen los dos mejores temas. En "Husbands" la guitarra y el bajo se trenzan en un duelo de urgencias, mientras que la cantante repite obsesivamente "husbands, husbands, husbands", tratando de exorcizar esos fantasmas. El cierre hace un corte con el resto del disco, en "Marshal Dear" la música se hace más lánguida y aparecen un piano y un saxo que nos hacen acordar a algún final melancólico/ reventado de una velada descontrolada. En todo caso el tema nos muestra que las chicas tienen más de un registro, por suerte.
Les recomiendo mucho que escuchen este vinilo. En el disco las Savages ponen "This album is to be played loud in the foreground". Sigan las instrucciones.

El disco lo pueden escuchar en You Tube aquí y está también en Spotify. Si lo quieren tener, pinchen aquí.

Savages, Silence Yourself

1. "Shut Up"
2. "I Am Here"
3. "City's Full"
4. "Strife"
5. "Waiting for a Sign"
6. "Dead Nature"
7. "She Will"
8. "No Face"
9. "Hit Me"
10. "Husbands"
11. "Marshal Dear"

sábado, 15 de julio de 2017

Straight Jazz

Si uno habla de trompetistas de jazz, los primeros nombres que aparecen son los de Miles Davis, Armstrong, Gillespie ... En este post vamos a  recordar a uno que tal vez es menos conocido fuera del ámbito de los amantes del jazz, pero que no se queda corto como ejecutante de ese instrumento icónico del género, Freddie Hubbard.
Está claro que Hubbard no revolucionó el jazz como por ejemplo lo hizo, más de una vez, Miles. Pero si le echan una mirada a los discos en los que participó y los músicos con los que tocó, se van a dar cuenta de que fue un actor central en la escena del jazz de los '60 a los '80. Solo para ilustrar, lista de saxofonistas con  los que compartió sección de vientos: Ornette Coleman. John Coltrane, Eric Dolphy, Wayne Shorter, Joe Henderson, Oliver Nelson, Sonny Rollins, Hank Mobley, Dexter Gordon, Stan Getz, y siguen las firmas.  Hubbard participó en grabaciones fundamentales de la historia del género como Free Jazz, Out to Lunch o The Blues and the Abstract Truth. Fue parte también del ensamble que registró el disco que de algún modo reflotó la popularidad del jazz en los '80, el "One Night with Blue Note Preserved" con su hiper famosa versión de "Cantaloupe Island".
Pero además de ser sideman en una bocha de discos tremendos, grabó decenas de vinilos como líder.
Acá les traigo uno de los mejores, "Straight Life" (1970). La compañía es notable: Joe Henderson, Herbie Hancock, George Benson, Ron Carter, Jack DeJohnette y Weldon Irvine, un verdadero All Star. Y el resultado es acorde con la calidad de los participantes.
El disco tiene apenas 3 temas. El primero, que ocupaba la cara A del vinilo originalmente, tiene el mismo nombre que el album y lo compuso el propio Hubbard. Tras un contrapunto de la trompeta ululante de Hubbard y la batería de DeJohnette, el tema larga con un funk a todo vapor y una melodía contagiosa, que invitan a bailar. El tema dura más de 17 minutos, la sección rítmica la descose y los solos de Hubbard (heroico), Henderson (estilo free), Hancok (muy funk) y Benson (el más cool) son notables. El track cierra con un apocalipsis percusivo, un riff obsesivo de Hancock y de vuelta la melodía original y el ritmo funk para volver al baile.
El segundo tema, "Mr Clean", compuesto por Irvine, baja un par de cambios el ritmo, y nos mete de lleno en un clima ácido acompañado de un cierto toque latino en el groove de la sección rítmica, donde descollan Hancok y DeJohnette. Los solos son, consecuentemente, más aéreos, pero no menos interesantes. Temazo, que también podés bailar pero en plan más insinuante.
El cierre es sorprendente, porque lejos de continuar con el funk/soul previo, nos trae un standard, "Here's That Rainy Day", con Hubbard en flugel y el delicado acompañamiento de Benson y Carter. Preciosa balada cuyo carácter soñador resalta en la versión de Hubbard. Para irse a dormir acunado por el sonido contenido pero lírico de la trompeta de Freddie. 
Este disco no cambió la historia del jazz, pero te puede cambiar tu día, para bien. Recomiendo su escucha periódica!!!

El disco lo pueden escuchar aquí y está también en Spotify. Si lo quieren tener, pinchen aquí. Enjoy

Freddie Hubbard, "Straight Life"

1. Straight Life
2. Mr Clean
3. Here's That Rainy Day


sábado, 19 de marzo de 2016

Ceremonias nocturnas

Hace poco terminé de ver "Treme", gran serie producto del genio creativo de David Simon ("The Wire", la mejor serie de todos los tiempos para un servidor!). Treme es el nombre de uno de los barrios históricos de Nueva Orleans, y la serie transcurre en el mundo post-Katrina, enfocada en las historias de hombres y mujeres que intentan reconstruir sus vidas tras la catástrofe. Y todo esto con el trasfondo de Nueva Orleans, ciudad que si uno ya quería conocer desde siempre, después de ver "Treme" ya estamos desesperados por conocer. Por supuesto, tratándose de Nueva Orleans, el epicentro es la música, o mejor dicho sus músicas. Imperdible serie para cualquier melómano, en "Treme" aparecen desde Ron Carter, Allen Toussaint (de quien posteé un notable vinilo hace un tiempo), Mc Coy Tyner, Elvis Costello o Fats Domino, hasta cientos de artistas locales que hacen jazz, cajun, R&B, funk, y todas las músicas imaginables en el sur de los EEUU (y por supuesto se muestran los funerales con sus marchas y las second lines de los que siguen a las bandas, un espectáculo fascinante).
Uno de los músicos que aparece varias veces en la serie es el pianista, cantante y compositor Malcom John Rebennack. Si bien todos los protagonistas de "Treme" lo llaman "Mac" (su apodo tradicional), el público lo conoce como "Dr John" y es una de las máximas leyendas de la música de Nueva Orleans. El vinilo que les posteo hoy es su album debut, se llama "Gris Gris", fue grabado en 1967 (en California, donde aparentemente se refugió por ese entonces nuestro buen doctor debido a algunos problemas con la ley y las drogas en su ciudad natal) y publicado en 1968. Y sigue vivo, bien vivo, y amenazando con lanzar maldiciones eternas a aquellos que no lo escuchen!
El "Gris Gris" es un amuleto usado en el vudú vertiente Louisiana, que supuestamente protege de todos los males a quien lo porta. Y es el punto de partida de este vinilo, el primero en el que "Mac" Rebennack se convirtió en el Dr John, tomando el nombre de un médico o sanador vudú que salió de Senegal en el siglo XIX y se hizo famoso en Nueva Orleans.
De hecho, nuestro hombre quería conchabar a un cantante amigo para el papel (Ronnie Barron), pero el representante del elegido le aconsejó que no aceptara el convite. Y así fue como Rebennack tomó el papel de cantante (en el vinilo también toca, además del piano, guitarras y percusión). Y suerte que lo hizo, porque si bien en muchas partes más que cantar nos habla, su voz rasposa es perfecta para acompañar la música nocturna y pantanosa de "Gris Gris". Acompañan a nuestro Doctor varios músicos de sesión de Nueva Orleans, incluyendo la invaluable asistencia del arreglador y compositor Harold Battiste (que además toca el clarinete, el bajo y percusión). El resultado de todo esto es un disco original y sorprendente, que ha sobrevivido muy bien al paso del tiempo, y que resulta un temprano pionero de las fusiones, ya que fue concebido como un gumbo (un guiso tradicional de Nueva Orleans) de las tradiciones musicales de la ciudad; por suerte salió riquísimo!
El disco tiene apenas 7 temas y son todos buenos, no hay ningún punto flojo (en verdad, sí, hay uno, el disco es muy corto!). Abre con "Gris Gris Gumbo Ya Ya", y ya de movida sale un saxo del corazón de la noche que nos pone en clima, un blues ácido con una percusión ritual y unos coros de sirenas que nos atraen hacia algún lugar del que no vamos a poder salir. El Doctor se presenta como "The Night Tripper", aquel que nos va a conducir en la ceremonia a la que ingresamos y nos habla de sus poderes de médico vudú:
"I got my medicine, to cure all your ills
If you got love trouble, got a bad woman you can't control
I got just the thing for you"
"Danse Kalinda Ba Doom" es un logrado cruce entre la percusión y los coros africanos, una melodía con aire de Medio Oriente y unas guitarras españolas. "Mama Roux" y "Jump Sturdy" (como leí por ahí, una especie de "Hit the Road Jack" luego del LSD) son los temas más tradicionales, pero el groove que tienen es tremendo, se nota que los músicos podrían estar tocando con una mano mientras con la otra toman una cerveza, la sabiduría de sesionistas de mil batallas.
"Danse Fambeaux" es super relajado y a medida que avanza se hace un poquito experimental, mezclando unos coros soul con sonidos animales y unas guitarras más rockeritas, todo sobre una base funky, buen tema, aunque quizás el que menos me gusta del disco. "Croker Courtbullion" es aún más experimental. Arranca con una flauta oriental y el ritmo marchante de los teclados, pero luego se empiezan a sumar coros alucinatorios y una guitarra en plan free jazz, a la vez que la base rítmica se va desestructurando. Todo termina en una especie de caos sonoro, con ruidos de animales, voces extrañas, y una especie de mantra repetido en los coros que da un poquito de miedo. Psicodélico le queda corto creo.
"I Walk on Gilded Splinters" cierra la ceremonia; quizás el mejor tema del disco, algo de blues, algo de funk, un groove insidioso, para que el oyente entre en trance con los músicos. Esto puede sonar para siempre en tu bandeja y convertirte en zombie, ojo al piojo. Definitivamente el Dr John había tomado algo fuerte cuando canta estas letras mezcladas con menciones al Padre Diablo y a Coco Robicheaux (originalmente un chico malcriado que según una antigua leyenda local fue secuestrado por un hombre-lobo, y luego el nombre adoptado por un famoso músico de blues de Nueva Orleans, que también aparece en algún capítulo de Treme).
"Come Get It, Get It, Come, Come
Walk on guilded splinters
'Til I Burn Up ,'Til I Burn Up, 'Til I Burn Up ,'Til I Burn Up"

Amigas y amigos, esta es una gema que no tiene la fama que se merece, y acá contribuimos modestamente a reparar esta tremenda injusticia. Tienen que escuchar este disco, sí o sí. Y luego salen a buscar alguna ceremonia nocturna en donde encuentren la cura para todos sus males. Y si no la encuentran, vuelvan a escuchar "Gris Gris", al menos por 33 minutos se van a olvidar de todo lo demás, el mejor amuleto musical que anda dando vueltas en la galaxia Google ....

El disco lo encuentran acá en You Tube y más abajo el link para bajarlo
Dr John, "Gris Gris"

1. Gris Gris Gumbo Ya Ya
2. Danse Kalinda Ba Doom
3. Mama Roux
4. Danse Fambeaux
5. Croker Courtbullion
6. Jump Sturdy
7. I Walk on Gilded Splinters

http://www.mediafire.com/download/7jaxdg7grli4yfb/Gris-Gris.rar

domingo, 13 de marzo de 2016

Folk Lunar

Cuando se habla de música folk no es raro entrar en un terreno resbaladizo. Si folk viene de folklore, entonces por definición no puede ser un "género", ya que la tradición musical popular de cada lugar tiene sus características propias. Pero si decimos en una conversación que tal músico hace "folk", en general esperamos encontrar alguien cantando, en inglés, acompañado con una guitarra (y algún otro instrumento acústico en todo caso, por favor electricidad no, no sea que nos pase lo que a Bob Dylan en Newport hace 50 años). Y este disco que les propongo hoy, "On Your Own Love Again", de Jessica Pratt, entra casi perfecto en esa definición. Digo casi porque hay un tratamiento del sonido un poco peculiar y alguna que otra intromisión de un teclado, pero en fin, durante la mayor parte del disco la chica canta solita con su guitarra; leyendo en la galaxia Google veo que por ese solo hecho la han comparado con Joan Baez, Dios mío que sorda/esquemática es la gente! Pero si el folk de Jessica Pratt viene de algún folklore, entonces la mujer nació en otro planeta, es folk alienígena.
¿Quien es esta chica?  Su bio nos dice que tiene 28 años y apenas publicó dos vinilos, su debut, titulado con su nombre, y este que les posteo hoy (de 2015). Si me piden definirlo en una sola palabra digo hipnótico. Después de la primera escucha lo repetí al toque 3 veces más. Ayuda que es cortito, 31 minutos (ay, si muchos discos que hoy duran más de una hora se achicaran, en lugar de perder ganarían!). Toca la guitarra (bien) y canta sola casi todo el tiempo (aunque con algunas sobregrabaciones), salvo  en un par de temas en los que, como les decía, hay un teclado y una percusión que suenan tímidamente en la retaguardia. La voz de Pratt (nasal, antigua, un poco infantil) es la que introduce la mayor parte de la magia, más ciertas armonías inesperadas, y algunos juegos de estudio con la voz que le dan un aire un poco fantasmal e inquietante al disco. Y también ayuda el hecho de que es una grabación casera, y se escucha clarito el siseo de la grabadora;  nos sentimos en su casa escuchándola cantar y no sabemos si nos va a dar un beso o nos va a clavar un cuchillo. En fin, disfrute misterioso y ambiguo, incluso porque el disco no tiene mucha variación en términos de ritmos, intenciones o timbres, pero hay algún conjuro mágico que te obliga a seguir escuchándolo.
La apertura, "Wrong Hand" es totalmente onírica, no solo por la melodía. sino por la voz que suena etérea y a veces nos hace creer que hay una cantante fantasma japonesa al frente del micrófono. "Game That I Play" tiene una melodía más terrestre pero con una coda algo extraña, un final inusual para una canción fok. "Strange Melody" arranca con una melodía atractiva, pero es un poco larga y previsible, quizás el tema menos logrado del disco.
"Greycedes" es una balada de aire campestre, emparentada con el fok inglés, mientras que "Moon Dude" es una canción intimista, donde Pratt parece hablarle a algún amigo de su infancia lunar. "Jacquelyn in the Background" es música de orfebrería, también con reminiscencias del folk inglés, que en el medio se enrarece cuando la voz y la música parecen ralentizarse y te dejan pensando si tu equipo funciona mal o tu oreja funciona mal, es como si el tema se desinflara y luego volviera, música frágil, como la voz de Pratt. "I've Got a Feeling" es decididamente otro item para la colección de música lunar, con un riff de notas tensas y un teclado retraído pero celestial, un contraste interesante. "Back, Baby" es uno de los puntos altos, un tema nostalgioso, quizás el más Nick Drake de todo el disco, donde Pratt ruega por la lluvia y dice:
"If there was a time that you loved me
If there was a time when you wanted me to believe"
El cierre es la canción que le da el título al vinilo. Es breve, y hace honor al refrán, una balada hermosa y confesional que te deja con ganas de escuchar más de Jessica Pratt.
Y ojalá esta mujer siga sacando discos. En tanto, les dejo éste que va a ser una gran compañía para el otoño que se viene allá por el Sur. Déjense acunar por Jessica Pratt, no los va a defraudar.

En You Tube lo encuentran acá (y abajo va el link para descargar)
https://www.youtube.com/watch?v=Olk2qbZyl68&list=PLiXr3dbtG4rKhnErpzun_PKpyDgXhhOOV

Jessica Pratt, "On Your Own Love Again"

1 Wrong Hand
2. Game That I Play
3. Strange Melody
4. Greycedes
5. Moon Dude
6. Jaquelyn in the Background
7. I've Got a Feeling
8. Back, Baby
9. On Your Own Love Again

http://www.mediafire.com/download/fvjev257kedqm85/Jp.rar


viernes, 26 de febrero de 2016

Extraña pareja

Una de las grandes "almas perdidas" de la historia del jazz es Chet Baker. Trompetista de origen, en algún momento de su carrera agregó la faceta de vocalista, con la cual de hecho se hizo más famoso (además de la dudosa "notoriedad" que dan los escándalos de drogas, las entradas a la cárcel, las peleas -en una le rompieron los dientes y por un buen tiempo no pudo tocar la trompeta-, en fin, una vida tormentosa ...). Cualquiera que haya escuchado cantar a Chet sabe que su voz no era precisamente portentosa y que no tenía una técnica depurada, pero se las arregló muy bien para ganar muchos fans con un estilo frágil con el que lograba transmitir una emoción indefinible, alejándose del estilo del típico cantante de jazz. Ni como cantante ni como trompetista (destacado por cierto) fue un innovador, pero durante su carrera hizo muy buena música. Hacia el final de su carrera tuvo un merecido revival, e incluso se hizo un documental sobre su vida, donde se lo puede ver físicamente muy deteriorado, pese a que ni siquiera llegaba a los 60 años. Por suerte siguió tocando hasta el final, y como verán si escuchan el vinilo que les propongo, con tremendo buen gusto y calidad.
Paul Bley, gran pianista canadiense que falleció en el pasado mes de enero, representa a priori casi el opuesto de Baker musicalmente (y hasta donde sabemos también por el perfil mucho más calmo en su vida personal). Pionero del free jazz en los '60, su nombre estuvo desde entonces asociado a la experimentación. De joven tocó con varios gigantes (Parker, Rollins, Mingus, Blakey, Young) y de hecho a mediados de los '50 fue acompañante de  Baker. Ya a partir de los '60 hizo "sociedades" con algunos desconocidos tales como John Surman, John Abercrombie, John Scofield, Bill Frisell, Gary Peacock, Kenny Wheeler, Paul Motian, Charlie Haden o Dave Holland, además de las que mantuvo personal y musicalmente con sus esposas Annette Peacock y Carla Bley. Como dato de color digamos que en 1974 grabó un disco para un sello independiente con un cuarteto, en donde aparecen por primera vez tocando profesionalmente dos tipos que luego hicieron algún ruido en el mundo del jazz, Jaco Pastorius y Pat Metheny.
En 1985 (Baker fallecería poco después, en 1988) estos dos aparentemente irreconciliables músicos (o no tanto, porque la forma de tocar de Bley siempre mantuvo el toque lírico, aún en un marco avant garde) grabaron en Copenhague el vinilo que les propongo hoy "Diane" (el antecedente más inmediato del dúo había sido en 1983 cuando se reunieron para tocar en el festival de Juan-Les-Pins). Música ideal para el late night listening, intimista a más no poder, tocada de forma maravillosa, no se lo pueden perder. 
El éxito artístico de la fórmula llevó a que los invitaran al Festival de Jazz de Montreal en 1986, pero como se darán cuenta si miran esta breve entrevista la cosa no salió muy bien porque Baker no estaba en condiciones de actuar debido a su problema de adicción, una lástima indudablemente porque ya no volverían a tocar juntos.
El disco abre con "If I Should Lose You", y lo oímos a Chet encarar la melodía de esta preciosa balada con un toque super relajado y ese sonido "flotante" tan propio de él. El solo de Bley muestra que si quería podía sonar tan romántico como el que más, sin resultar obvio ni por un segundo.
Sigue "You Go to my Head", canción versionada más o menos por media humanidad. Abre el piano de Bley tocando con tremendo lirismo, para que enseguida se sume Baker a susurrar la letra del tema (el único cantado del disco); en el medio hay un solo espaciado de Chet, y luego vuelve la voz que suena como si uno la escuchara en un sueño, una versión onírica sin dudas.
"How Deep is the Ocean", otro tema super transitado, arranca con Baker tocando la melodía con buen swing, para seguir con un solo de Bley donde se puede apreciar su notable técnica. Baker a su turno encara su solo dialogando con el piano de Bley, los dos músicos dejando mucho espacio para el lucimiento del otro, muy buena versión de este clásico.
"Pent-up House" es una canción de medio tiempo, compuesta por el gran Sonny Rollins, tocada con el necesario humor por el dúo. Sigue "Everytime We Say Goodbye", del maestro Cole Porter; Bley hace un solo super delicado, el piano suena cristalino, y  Baker muestra lo suyo, tocando la melodía con un sonido gordo y cálido. 
"Diane", canción que da nombre al vinilo, es otra balada tranquila y soñadora, y Baker y Bley la tocan a través de un sutil juego de diálogos, una maravilla para el oído. "Skidadidlin", compuesto por el propio Baker, es un tema de aire blusero y juguetón. 
Cierra otro clásico, "Little Girl Blue", de los prolíficos (y máquinas de generar standards) Lorenz y Hart. La versión dura mas de 10 minutos, y los muchachos se toman todo el tiempo del mundo para encararla; hay que relajarse y seguir los inspirados senderos por los que transitan los músicos, especialmente Bley, que hace un largo y reflexivo solo entre los de Baker.
En suma, nada nuevo bajo el sol, pero todo bueno bajo la luna, se sirven un vaso de whisky y se aprestan a escuchar "Diane", y verán que apenas un piano y una trompeta bastan para llenar una noche de música.

En You Tube lo encuentran acá (y abajo va el link para descargar)
https://www.youtube.com/watch?v=RwgQJxtiOwQ&list=PLNj5dLu5Auq0sfdl-lZVbLW8o4jHa1H6E


Chet Baker y Paul Bley, "Diane"

1. If I Should Lose You
2. You Go To My Head
3. How Deep Is The Ocean
4. Pent-up House
5. Everytime We Say Goodbye
6. Diane
7. Skidadidlin'
8. Little Girl Blue

http://www.mediafire.com/download/d6cqpxmygcp5yhd/Diane.rar


martes, 23 de febrero de 2016

Ositos cariñosos

Los seguidores de este blog quizás se alarmen cuando lean que estoy recomendando un vinilo llamado "I Love You, Honeybear". Tal vez piensen que luego de tanto tiempo escondido en el medio de la selva africana me atacó algún tipo de locura como las que tan bien describieron Conrad y Coppola y que llevaron a la perdición a mis homónimos Kurtz en el pasado. Aunque por supuesto en mi caso la locura sería mucho menos trágica e interesante (¿¿¿¿¿ahora me fanaticé con los hits románticos????). Pero no, tranquilos, por ahora aparento cordura (el médico brujo de la tribu de acá al lado me encuentra de lo más normal). Además, no sean prejuiciosos ni se hagan lo(a)s duro(a)s, que todos estamos o hemos estado enamorados. Para más datos, de hecho parece que el autor de este disco que quiero que escuchen, Josh Tillman (AKA Father John Misty, FJM de ahora en más), no la llama en realidad "honeybear" a su mujer, la fotógrafa Emma Tillman, y el título es más bien una broma, de las tantas que contiene este vinilo.
Pero más allá de estas declaraciones precautorias, hay que decir que todo, o casi todo, de "I Love You, Honeybear", trata, efectivamente, de su relación amorosa (o "íntima", como parece preferir Tillman) con la susodicha Emma. A la vez, si le prestan atención a las letras, van a encontrar que hay, por supuesto, mucho romanticismo, pero también hay mucha exposición bastante cruda de lo que piensa y hace Tillman, aún cuando no siempre (o más bien casi nunca) lo deje bien parado. ¿Un disco "confesional"? No lo sé, porque no lo conozco a FJM como para saber cuanto hay de realidad o de invención en todo lo que nos cuenta; en cualquier caso, además de romance, auto flagelación y nihilismo, van a hallar humor e ironía, una mezcla bastante complicada que dificulta saber realmente para donde va el autor ¿Pero no se aplica lo mismo a cualquiera de nosotros?  (además, no se puede hablar en el siglo XXI del amor así sin más, sin tomar distancia, al menos si uno quiere que le presten atención los intelectuales ...). Si las letras de FJM son un producto de una "máscara" de Tillman, hay que decir que resultan de lo más efectivas. Y un detalle no menor, más bien principal en realidad, es que las melodías son MUY inspiradas; como leí en alguna crítica por ahí, aún si las letras fueran tremendamente aburridas, de todos modos  estaríamos escuchando el disco con mucha atención, porque lo que suena por los parlantes es muy buena música, más aún, es uno de los mejores discos de 2015, y lo tienen que escuchar sí o sí. Síganme, que no los voy a defraudar.
¿Quién es nuestro cantautor? Tillman estuvo sacando algunos discos solistas y tocando como baterista en bandas alternativas desde principios de los 2000. Luego se unió a los Fleet Foxes (ver esta entrada donde posteé su excelente primer album, llamado con gran originalidad "Fleet Foxes"). Ahí tocó la batería y cantó en el segundo disco del grupo, "Helplessness Blue" (el vinilo tuvo muy buena recepción, pero a mí me parece bastante inferior al primero). Abandonó el grupo en 2012 y retomó su carrera solista, pero ahora con un seudónimo (FJM). Sacó un disco ese año ("Fear Fun", interesante ensayo de lo que vendría después), y en 2015 salió "I Love You ...", gran vinilo que ahora mismo les paso a comentar.
En este album, Tillman canta (muy bien, con una voz muy firme) y toca la guitarra, batería y percusión. Está acompañado por Jonathan Wilson (guitarras, teclados, percusión) y Keefus Ciancia (teclados), más varios músicos en secciones de cuerdas y un par de vientos.
El vinilo abre con la canción de igual nombre, una balada cadenciosa, que a poco de empezar nos tira un estallido de cuerdas para entrar de lleno en la onda romántica, aunque la letra es bastante irónica, como pueden ver:
"I've brought my mother's depression
You've got your father's scorn and a wayward aunt's schizophrenia"

Y el sentido del humor ... :
"And the neighbors are complaining
That the misanthropes next door
Are probably conceiving a Damien
Don't they see the darkness rising?"

"Chatteau Lobby #4" cambia bastante el mood, es una canción alegre, diría animosa, con algunas trompetas semi-mariachis por ahí; las letras, como ven, nos cuentan mucho sobre Josh y Emma:
"First time, you let me stay the night despite your own rules
You took off early to go cheat your way through film school
You left a note in your perfect script: "Stay as long as you want"
I haven’t left your bed since"

En "True Affection" irrumpe la electrónica, es quizás la canción menos interesante del disco para mí (quizás los amantes de Tame Impala o Animal Collective la aprecien más), pero la vara del resto es alta! Luego viene una de mis preferidas "The Night Josh Tillman Came to Our Apt", preciosa balada, con un cierto aire navideño, y una letra hilarante ...
"I found her naked with the best friend in the tub
We sang "Silent Night" in three parts which was fun
Til she said that she sounds just like Sarah Vaughan
I hate that soulful affectation white girls put on
Why don't you move to the Delta?"
"When You're Smiling and Astride Me" es otra balada lenta, con unos coros souleros y un poco de aire místico. "Nothing Good Ever Happens at the Thirsty Cow" es mi pista preferida del disco; arranca en plan country con la guitarra slide,  y luego agrega cuotas de blues y jazz de Nueva Orleans; la letra en la segunda parte hace referencia a alguien que intenta levantarse a su mujer en un bar, veamos como lo describe:
"And now my genius can't drink in silence
She's got to listen to your tired-ass lies
I know its hard to believe a good-hearted woman
To have a body that make your daddy cry
Why the long face jerk off your chance has been taken
Good one
You may think like an animal
You try that cat and mouse shit you'll get bitten
Keep moving"
"Strange Encounter" también viene con influencia soul, quizás el otro punto más flojo del album. "The Ideal Husband" es la canción más rockerita del disco, con FJM contando todos sus pecados con un sentido de urgencia. "Bored in the USA" arranca con un piano melanco y FJM cantando unos versos nihilistas:
"How many people rise and say
My brain's so awfully glad to be here
For yet another mindless day"?
Y luego la cosa se pone peor
"Now I've got a lifetime to consider all the ways
I've grown more disappointing to you
As my beauty warps and fades"
¿Deprimente no? Por suerte la música es sombría pero delicada, y en algún momento sobre las confesiones de FJM planean unas risas que le dan un aire Senfield al tema.
Levantamos el espíritu con una balada guitarrera (con intermedio de cuerdas estilo "A Day in a Life") bonitamente titulada "Holy Shit" (parece que la escribió el día que se casaron), donde al final FJM hace en dos versos un pequeño ensayo sobre el amor.
"Maybe love is just an economy based on resource scarcity
But what I fail to see is what that's gotta do with you and me"
El disco cierra con un tranquilo acústico con fondo de cuerdas, "I Went to the Store One Day", con FJM contando como se conocieron con Emma y haciendo algunos planes a futuro, con un cierre tremendo:
Don't let me die in a hospital,I'll save the big one for the last time we make love
Insert here a sentiment re: our golden years
All cause I went to the store one day
"Seen you around, what's your name?"

En suma, un disco muy inspirado (¿el amor estimula la creatividad?), con arreglos y armonías vocales impecables,  variedad de timbres, ritmos, climas e instrumentaciones, pero conformando un todo que suena completamente coherente desde el punto de vista estilístico (y por supuesto temático). Y quienes compren el CD (rara avis, pero aún los hay) se encontrarán con un muy bonito objeto, tanto por la caja de cartón con un desplegable naif como por el sobre interior lleno de fotos de la mujer de Tillman. Así que 9/10 mínimo para este disco, golazo de media cancha que no te vas a cansar de escuchar y que tiene destino de clásico. Juntate con tu honeybear y mientras toman algo rico y miran el cielo nocturno se encuentran con las confesiones brutales de FJM y sus excelentes canciones.

En You Tube lo encuentran acá (y abajo va el link para descargar)

https://www.youtube.com/playlist?list=PLcJ6bNhD7FNB-yI-7XHeXv0kE9sE1ZeZi

Father John Misty, "I Love You, Honeybear"

1. I Love You, Honeybear
2. Chateau Lobby #4 (in C for Two Virgins)
3. True Affection
4. The Night Josh Tillman Came To Our Apt.
5. When You’re Smiling and Astride Me
6. Nothing Good Ever Happens At the Goddamn Thirsty Crow
7. Strange Encounter
8. The Ideal Husband
9. Bored In The USA
10. Holy Shit
11. I Went To The Store One Day








domingo, 23 de agosto de 2015

Las canciones del '73

En otro post de este blog hace un tiempo elegí 30 canciones que formaban una personal "banda de sonido" del año '69 (http://vinilorabioso.blogspot.com.ar/2010/11/las-canciones-del-69.html). Ahora repito este ejercicio (con un criterio un poco ampliado como verán) para el año '73. No son las canciones de la JP, sino un compilado de ¡46! temas que por distintas razones rescato, ahora a la distancia, de aquel complicado año (en Argentina y en el mundo). Quién sabe cómo la música ha procesado esas complicaciones, pero en todo caso lo hizo de modos variados, y esa diversidad la van a encontrar aquí. Y por eso en parte la inflación de canciones frente al compilado del '69. Esta vez he querido ampliar un poco la paleta (limitándome al pop y al rock para no hacer demasiada melange) y en ese tren quizás me fui del otro lado, pero en todo caso siempre existe el simple recurso del "skip" si algo no les gusta. Y disculpas desde ya por las seguramente muchas omisiones; por ejemplo, no está el matador "Killing me softly .." (lo dejo para un compilado de temas de levante), ni hay ninguna canción del primer disco de Queen (banda que no me interesa, perdón a los fans pero no les voy a mentir), ni del vinilo de Vox Dei "Es una nube .." (la canción homónima siempre me pareció medio salame) , y por supuesto sigue la lista ...
Arrancamos con un tema del que según varios, y me incluyo, es el mejor disco de la historia del rock argentino, "Artaud", publicado a nombre de Pescado Rabioso, pero en realidad, como todos saben, un solista del Flaco Spinetta. Perdón por la obviedad, pero no pude evitar "Bajan", aunque cualquiera de los temas del disco hubiera entrado acá cómodamente. Sigue una seguidilla de solistas, comenzando con "Knocking on Heavens Door" (no es de Guns and Roses este tema chicos, es de Bob Dylan y lo compuso como parte de la banda de sonido de una buena película de Sam Peckinpah, "Pat Garrett and Billy the Kid", aunque el resto del disco es obviable). A continuación Neil Young ("Time Fades Away", un tema rockerito del disco en vivo del mismo nombre) y Tom Waits (la nocturna "Midnight Lullaby" del disco debut "Closing Time"). Luego Lennon y McCartney pero por separado (no se llevaban bien en esa época, como seguro saben) con "Mind Games" (disco idem) y la rítmica "Nineteen Hundred and Eighty Five" (acá es trampita, en realidad es Paul con los Wings en el mejor disco de la banda, "Band on the Run", pero bueno, es casi un solista ...). No soy un fan de Elton John (de hecho la mayor parte de lo que hace no me gusta), pero hay 4 o 5 de sus canciones que no puedo negar que son muy buenas, y éste es el caso de "Bennie and the Jets". Y tampoco son un gran fan de los Rolling, y seguro que el disco que editaron en el '73 ("Goats Head Soup") es uno de los peores que hicieron, pero justo contiene la más melosa balada del grupo, "Angie", y no la puedo dejar de incluir. Los Who sacaban otra ópera rock este año, "Quadrophenia", sobre los mods y aquella época belicosa para los jóvenes británicos (nunca la vi entera de hecho!), y uno de los mejores temas es la épica "Love Reign O'er Me". Bowie sacó dos discos, uno de covers ("Pin Up"), y otro llamado "Aladdin Sane", que no de lo mejor de su producción, pero del que siempre podemos sacar algo, como este tema de garage, "The Jean Genie". Siguen dos temas de otro dúo que alguna vez formó un grupo famoso, en este caso Lou Reed y John Cale (ex Velvet Underground), quienes en 1973 sacaron dos buenos discos, "Berlin" (va el nostalgioso tema del mismo nombre) y "Paris 1919" (un vinilo tremendo que alguna vez postearé entero, ahora les propongo la bucólica "Andalucia"). Para un poco de glam, tenemos dos temas de Roxy Music, el movidito "Street Life" (de "Stranded", con la guitarra filosa del gran Phil Manzanera) y la misteriosa "In Every Dream Home a Heartache", de "For Your Pleasure", ultimo disco donde tocó Brian Eno en la banda. Y cierro la primera parte de la compilación (la van a encontrar en dos archivos porque era muy larga) con una selección del por aquel entonces dominante "rock progresivo" (que no sinfónico, que es algo más limitado). Algunos de los grupos de esa corriente ya habían hecho lo mejor de su producción antes de este año (Yes, ELP), mientras que otros se estaban reconvirtiendo para alcanzar su tope (como King Crimson). La tanda "progresiva" arranca con "I Know What I Like" (Génesis, "Selling England by the Pound", un tema que quizás anticipa al Gabriel solista de mucho después), un extracto del disco conceptual de Jethro Tull "A Passion Play", "Rock and Role" del solista "Chameleon in the Shadow of the Night" de Peter Hammill (ese año VDGG descansó), "The Runaway" (Gentle Giant, "In a Glass House"), "Stil You Turn Me On" (ELP, "Brain Salad Surgery", lo mejor de ese muy flojo disco en realidad era la tapa de Giger, el diseñador de "Alien"), "Catherine of Aragon" (y sí, disculpen que venga con el viejo Rick, pero en mi adolescencia gasté la púa de tanto escuchar "The Six Wives ..."), un extracto de "Tubular Bells" de Mike Oldfield (dudé entre éste y el fragmento que aparece en "El Exorcista", pero el que incluí, donde va presentando los instrumentos, me gusta mucho todavía), "Photos of Ghosts" (presentación en inglés del grupo italiano "Premiata Forneria Marconi", la versión original en italiano es mejor, acá se nota que no estaban cómodos cantando en inglés ...) y cerrando un extracto del demasiado pretencioso "Tales from the Topographic Oceans" de Yes (un disco que tiene sus buenos momentos, como éste que les posteo, el final del tema "Ritual", pero que mejoraría si hubiera sido un disco simple y no un doble, se hace medio pesado!). 
La segunda parte del compilado arranca con rock nacional, primero a toda polenta con "Sucio y Desprolijo" (de "Pappo's Blues 3") y  "Cruzando la Calle" (Aquelarre, "Candiles"), y luego en el otro extremo con la archi conocida y archi depresiva "Cuando ya me empiece a quedar solo" (Sui Generis, "Confesiones de Invierno", banda que decididamente odiaba en mi adolescencia, pero bueno, no puedo hacer un compilado de canciones del '73 sin incluir algo acá). Pescado Rabioso sacó un verdadero disco del grupo en ese año, el mítico doble "Pescado 2". Dudé entre los varios buenos temas de ese vinilo, pero me decidí por "Como el viento voy a ver", canción cuyas evidentes similitudes con "Since I Have Been Loving You" de LZ siempre me han llamado la atención, pero en fin, es un temazo, aunque el Flaco se haya "inspirado" (no lo sé a ciencia cierta) en aquel otro temazo. Y sin interrupción volvemos al mundo anglosajón con el asesino de pollitos Alice Cooper ("No More Mr Nice Guy", del disco "Billion Dollar Babies"), Deep Purple (una de sus mejores canciones, "Woman from Tokyo", de "Who Do We Think We Are", el último disco con la formación clásica) y Led Zeppelin (un tema que me encanta, "Dancing Days", de "Houses of the Holy"). Bob Marley y los Wailers sacaron también dos discos ese año, "Stir it Up" (va tema del mismo nombre) y "Burning" (con la genial "I Shot The Sheriff"). Stevie Wonder (un tipo que en algún momento se fue al carajo en mi opinión, pero que hizo buena música hasta los '70) aparece con un tema de "Innervisions", el tremendo "Higher Ground". Y siguiendo con la música negra, Ike and Tina Turner, antes de separarse, con el polentísimo "Nutbush City Limits" (yo tenía ese simple!). Un héroe del blues y el country, Gregg Allman, sacó ese año su primer solista ("Laid Back") y una canción de ese album se hizo famosa por buenas razones, "Midnight Rider". También en 1973 Steely Dan sacó un album, su segundo, "Countdown to Ecstasy"; los que visitan este blog saben que es uno de mis grupos preferidos, así que mucho me costó elegir un tema. Finalmente va el irónico "Show Biz Kids". De "There Goes Rhymin' Simon" el festivo "Kodachrome" de Paul Simon. Luego viene un bloque avant garde, con dos grupos del krautrock alemán, primero Amon Duul II ("A Morning Excuse" del disco "Vive la Trance") y a continuación Can (el lisérgico "Future Days", del excelente disco del mismo nombre). Y cierran la tandita los excéntricos Henry Cow, con "Teenbeat" del disco "Leg End" (música difícil de describir pero interesante para escuchar). Frank Zappa juega con el country rock en "Camarillo Brillo" (de "Overnite Sensation"). Otra mini tanda progresiva ya cerrando el compilado (con dos exponentes que siguen resistiendo muy bien el paso del tiempo), la notable "Lark's Tongues in Aspic Part II" (del disco idem de King Crimson, en su mejor momento) -acá es cuando tiene que subir el volumen, para que los vecinos crean que hay un terremoto- y "Money" (sí, ese año Pink Floyd sacó "Dark Side of the Moon", todo el disco me gusta y quizás hay temas que prefiero antes que éste, pero en fin, un clásico es un clásico ..). Y llega un final Beatle, con "Live and Let Die" (también tenía este simple de Mc Cartney, con el tema que hizo para la película homónima de James Bond) y dos Harrison: primero el conocido "Give Me Love" (de "Living in the Material World") y luego una canción que me encanta, "Photograph" (sí, la canta Ringo Starr y apareció en el disco "Ringo", pero si nuestro querido amigo hubiera sido capaz de escribir solo algo tan bueno como "Photograph" su carrera solista hubiera sido otra, el tema lo hizo junto con George). 
Y así cerramos esta, espero, bonita página de recuerdos. Y recuerden que no se trata de "todo tiempo pasado fue mejor", sino de surfear un poco por el panorama musical de hace un poco más de cuarenta años, para recordar o para descubrir según los casos, y finalmente comprobar una vez más que siempre se hizo (y se hará, de ahí a que sea popular es otro tema) muy buena música. A la máquina del tiempo entonces!

Las Canciones del '73 (Parte 1)

1. "Bajan" (Pescado Rabioso-Luis Alberto Spinetta)
2. "Knocking on Heavens Door" (Bob Dylan)
3. "Time Fades Away" (Neil Young)
4. "Midnight Lullaby" (Tom Waits)
5. "Mind Games" (John Lennon)
6. "Nineteen Hundred and Eighty Five" (Paul Mc Cartney & Wings)
7. "Bennie and the Jets" (Elton John)
8. "Angie" (Rolling Stones)
9. "Love Reig O'er Me" (The Who)
10. "The Jean Genie" (David Bowie)
11. "Berlin" (Lou Reed)
12. "Andalucia" (John Cale)
13. "Street Life" (Roxy Music)
14. "In Every Dream Home a Heartache" (Roxy Music)
15. "I Know What I Like" (Genesis)
16. "A Passion Play" (extracto) (Jethro Tull)
17. "Rock and Role" (Peter Hammill)
18. "The Runaway" (Gentle Giant)
19. "Still You Turn Me On" (ELP)
20. "Catherine of Aragon" (Rick Wakeman)
21. "Tubular Bells" (extracto) (Mike Oldfield)
22. "Photos of Ghosts" (Premiata Forneria Marconi)
23. "Ritual" (extracto) (Yes)



Las canciones del '73 (Parte 2)

24. "Sucio y Desprolijo" (Pappo's Blues)
25. "Cruzando la calle" (Aquelarre)
26. "Cuando ya me empiece a quedar solo" (Sui Generis)
27. "Como el viento voy a ver" (Pescado Rabioso)
28. "No More Mr Nice Guy" (Alice Cooper)
29. "Woman from Tokyo" (Deep Purple)
30. "Dancing Days" (Led Zeppelin)
31. "I Shot the Sheriff" (Bob Marley and the Wailers)
32. "Stir it Up" (Bob Marley and the Wailers)
33. "Higher Ground" (Stevie Wonder)
34. "Nutbush City Limits" (Ike and Tina Turner)
35. "Midnight Rider" (Gregg Allman)
36. "Show Biz Kids" (Steely Dan)
37 . "Kodachrome" (Paul Simon)
38. "A Morning Excuse" (Amon Duul II)
39. "Future Days" (Can)
40. "Teenbeat" (Henry Cow)
41. "Camarillo Brillo" (Frank Zappa)
42. "Lark's Tongues in Aspic Part II" (King Crimson)
43. "Money" (Pink Floyd)
44. "Live and Let Die" (Paul Mc Cartney & Wings)
45. "Give me Love" (George Harrison)
46. "Photograph" (Ringo Starr)